La actividad en los muelles del puerto de Comodoro Rivadavia se revitalizó tras el arribo del mercante Bahía San Blas, para el traslado de material bélico, que había quedado almacenado en el polvorín de la Fuerza Aérea local, y el ingreso de buques langostineros.
La actividad en los muelles del puerto de Comodoro Rivadavia se revitalizó tras el arribo del mercante Bahía San Blas, para el traslado de material bélico, que había quedado almacenado en el polvorín de la Fuerza Aérea local, y el ingreso de buques langostineros.
(C. Rivadavia) Entre lunes y martes de la primera semana de mayo, el Bahía San Blas cargó un total de 145 toneladas de explosivos desactivados y convenientemente manipulado por personal especializado, para trasladarlo hacia el puerto de Mar del Plata.
Desde la Administración Portuaria se valoró especialmente el ingreso de embarcaciones tangoneras, interpretándose esto como una señal de cumplimiento de los compromisos asumidos por el director ejecutivo de CAPeCa, Daniel Molina Carranza, quien había respondido a las gestiones iniciadas por el intendente Buzzi y el administrador Félix Sotomayor para obtener una mayor operatividad en el puerto comodorense, con buques de bandera nacional.
De este modo, el 3 de mayo se registró el ingreso del buque “Promarsa III”, que descargó 85 toneladas de langostino congelado. Un día después ingresó el Promarsa I, con 100 toneladas del marisco; asimismo se contaba con pedido de ingreso del potero Arbumasa XXVII, en este caso con 600 toneladas de calamar.
Otros tangoneros, como el “Virgen de la Cinta” y el “Promarsa II”, tenían previsto descargar 175 toneladas en total, mientras que desde la Administración se informó que continúa la actividad de la flota fresquera que habitualmente trabaja en este puerto, si bien en este caso continúan los vaivenes propios de la actividad restringida por la situación de la merluza.
12/05/08
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