El ministro de Defensa, doctor Arturo Puricelli, presidió en Buenos Aires el acto conmemorativo del máximo prócer naval.
El ministro de Defensa, doctor Arturo Puricelli, presidió en Buenos Aires el acto conmemorativo del máximo prócer naval.
El acto por el 155º aniversario del fallecimiento del almirante Guillermo Brown, máximo prócer naval, fue realizado esta mañana en Casa Amarilla, el edificio que es réplica del último hogar que habitó el almirante Brown con su familia y donde actualmente está instalado el Departamento de Estudios Históricos Navales.
El acto fue presidido por el ministro de Defensa, doctor Arturo Puricelli, acompañado por el jefe del Estado Mayor General de la Armada, vicealmirante VGM Carlos Alberto Paz, en homenaje al marino de origen irlandés que desde el inicio de los albores de nuestra independencia luchó por los intereses del país ofreciendo su vida al servicio nacional por elección.
Estuvieron presentes autoridades superiores de la conducción naval, efectivos de todas las jerarquías y el personal civil de la institución. También asistieron el jefe del Ejército, teniente general Luis Alberto Pozzi; el jefe de la Fuerza Aérea, brigadier Normando Costantino; y participaron delegaciones de las escuelas de formación de la Armada como así también del Liceo Naval Almirante Brown.
Ante los presentes, la presidente del Instituto Nacional Browniano, profesora Emilia Menotti, expresó que “el desarrollo de nuestro poder naval tuvo en Brown a su artífice y gran protagonista. Fue el primero en comprender la importancia del mar en el destino de las Provincias Unidas para salvaguardar su integridad territorial, cuando se carecía de una conciencia marítima”.
“Brown con sus ‘leños flotantes’ al decir de Mitre, consolidó una pequeña Escuadra protagonista de inverosímiles hazañas en las que la escasez de recursos fue suplida por la valentía e ingenio de sus capitanes, como Espora, Rosales y la recia voluntad de su comandante”, agregó la profesora Menotti.
Sobre el final dijo que Brown tuvo los atributos de valor y confianza que “fueron principios esenciales que ejerció en la conducción de sus actos de guerra, en los que prevaleció la adopción de sus acertadas resoluciones, en consonancia con las reglas que estableciera Clausewitz quien dijo: ‘Es necesario que el actor lleve consigo todo el mecanismo de su saber, que sea capaz de dar por sí mismo en todas partes, la decisión exigida en cada instante’”.
Por su parte, el ministro Puricelli destacó que Brown fue “un prócer que estuvo siempre a disposición de la Patria, digno de recuerdo y admiración. Aún cuando era de origen irlandés adoptó la nacionalidad argentina, crió sus hijos aquí y terminó muriendo en nuestro país en un gesto de adhesión a nuestra bandera y a nuestra tierra”.
Durante el acto se realizó la colocación de una ofrenda floral frente al busto de Brown que perpetua su memoria. El gran almirante, con el fruto de su determinación, coraje y valores personales fue el legado que transfirió a marinos de todas las generaciones convirtiéndolo en el máximo exponente de la institución.
Al pie del cañón
En consonancia con el perfil de liderazgo que el almirante Brown reflejó en su vida está el testimonio de las hazañas que se adjudicó con los triunfos en Martín García y Montevideo (1814); la campaña corsaria en el Pacífico (1815-1816) – que contribuyó con los acontecimientos emancipadores de América Latina–; y la defensa de la República en la guerra con el Brasil (1825). También las batallas navales en Los Pozos, Quilmes y Juncal (1826- 1827), entre otras.
02/03/12
GACETA MARINERA

