Si los planes se concretan, a fines de 2009 los puertos de Arica e Iquique estarán conectados directamente con el de Santos, Brasil, mediante una carretera de buen estándar que pasa por Bolivia.

Si los planes se concretan, a fines de 2009 los puertos de Arica e Iquique estarán conectados directamente con el de Santos, Brasil, mediante una carretera de buen estándar que pasa por Bolivia.

Este proyecto es parte de un conjunto de vías continentales desarrolladas en el marco de la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional Suramericana (Iirsa). Se trata de un vasto conjunto de obras, tanto en dirección norte-sur, desde Venezuela al Mercosur, como diversas conexiones entre el Atlántico y el Pacífico en distintas latitudes.

Varias de las obras proyectadas en otras regiones del continente están retrasadas, pero algunos proyectos elevantes para Chile están en una etapa avanzada.

A diferencia de iniciativas anteriores, la mayoría de estos proyectos no pretende crear vías nuevas, sino aprovechar y mejorar caminos y pasos existentes, o extender otras rutas, para obtener caminos de un estándar mínimo a través del continente.

El proyecto Santos-Arica-Iquique permitirá mejor acceso a los puertos del Pacífico de cargas provenientes del sur de Bolivia y Brasil. Ya se observan sus efectos, pues la renovada ruta entre Arica y Bolivia ha permitido elevar las cargas desde este país y, si se materializan las esperadas para cuando concluya el proyecto, se necesitarán inversiones portuarias adicionales en nuestra zona norte.

Hasta ahora, las críticas a la falta de integración comercial sudamericana han sido retóricas. Países como Chile comercian poco con Sudamérica, porque su canasta de exportaciones está concentrada, y ellas no podrían ser absorbidas sólo por los países de la región.

Pero, además, la falta de buenas comunicaciones entre el Pacífico y el Atlántico entorpece el comercio, salvo cuando las ventajas comparativas son lo suficientemente grandes para solventar los altísimos costos del transporte.

La orografía del continente en el sentido este-oeste es compleja, y un camión del interior brasileño debe subir a más de cuatro mil metros, y luego descenderlos, para poder alcanzar los puertos chilenos del norte.

Dada la longitud norte-sur de nuestro país, varios de estos proyectos son relevantes para Chile:

– el camino que une Buenos Aires con Valparaíso y San Antonio, por los pasos
Caracoles y el futuro Pehuenche;

– el proyecto entre Concepción y Bahía Blanca en Argentina, que aprovecharía el
paso Pino Hachado y el túnel Las Raíces, a más de 50 años de su construcción
original como proyecto ferroviario internacional; en fin,

– el proyecto que une Paraguay, Argentina y Antofagasta, a través del paso de
Jama.

Estos proyectos podrían hacer mucho por la integración del continente.

Además, quizás podrían revitalizar la actividad portuaria de Arica. Se advierte cierta competencia entre los puertos del sur de Perú y los chilenos para ser salida de las cargas de Bolivia, pero es probable que la demanda boliviana y brasileña requiera varios puntos de salida de la carga.

El próximo término de este nuevo proyecto le da a la conexión por Chile una ventaja importante para la salida de las cargas de Bolivia y de la región vecina en el interior brasileño.

04/04/09
EMOL

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