El ministro de Defensa resaltó en diálogo con Télam la importancia de estar “presentes en nuestras universidades públicas con todos los organismos del Polo I+T”. Fue al participar de la jornada del Polo Industria-Tecnológico, organizada en Ciudad Universitaria.
El ministro de Defensa resaltó en diálogo con Télam la importancia de estar “presentes en nuestras universidades públicas con todos los organismos del Polo I+T”. Fue al participar de la jornada del Polo Industria-Tecnológico, organizada en Ciudad Universitaria.
“La defensa va más allá del instrumento militar, la custodia de la soberanía atraviesa muchos aspectos de un país cómo cuando hablamos de soberanía energética o soberanía alimentaria”, sostuvo el ministro al participar junto a más de un centenar de estudiantes, docentes e investigadores de la facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires (UBA) de la jornada del Polo Industria-Tecnológico, organizadas en Ciudad Universitaria.
La Dirección General de Fabricaciones Militares, la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA), el Complejo Industria Naval Argentina (Cinar), el Instituto de Investigaciones Científicas y Técnicas para la Defensa (Citedef), el Servicio de Hidrografía Naval (SHN), el Instituto Geográfico Nacional (IGN), el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y el Servicio Logístico de la Defensa (SLD), presentaron ayer ante la comunidad académica sus principales líneas de investigación y desarrollo y convocaron a estudiantes e investigadores a sumarse a los distintos proyectos.
Los estudiantes tuvieron la posibilidad de interrogar a los responsables de distintas iniciativas que van desde el desarrollo de una nueva embarcación para el SHN, hasta un sistema láser de control atmosférico, y además recibieron información sobre las distintas convocatorias de los organismos que conforman el Polo I+T de Defensa.
“Un profesor nos recomendó asistir, y la verdad que está bueno porque me estoy enterando de un montón de proyectos que no conocía y son muy interesantes”, comentó a Télam Martín, estudiante de matemáticas.
“La defensa va más allá del instrumento militar, la custodia de la soberanía atraviesa muchos aspectos de un país cómo cuando hablamos de soberanía energética o soberanía alimentaria”
Para Lucas, estudiante de Geología, la charla del SHN estuvo “muy interesante” ya que “uno cuando escucha ‘Defensa’ piensa automáticamente en militares y armas”, pero en realidad “hay todo un universo de servicios y de posibilidades que no pensé que podían estar en esta órbita y están buenísimas”.
Rossi explicó que “hoy Argentina puede mostrar desarrollos tecnológicos exitosos propios como los radares o los satélites porque hubo trabajos de largo plazo con las inversiones que fueron necesarias por parte del Estado”.
“Esa decisión política no sólo permitió alcanzar la soberanía tecnológica en esos puntos, sino que traccionó el desarrollo de empresas vinculadas a la materia y permitió que muchos de estos estudiantes descubran un campo en el que aplicar sus conocimientos”, sostuvo el ministro.
“Nuestro país va a necesitar que cada vez más científicos y tecnólogos planteen en el horizonte de sus investigaciones las aplicaciones comerciales de las mismas, porque esa es la manera de atraer a los privados para que acompañen al Estado en la inversión”, dijo.
“Pero también hace falta que esos privados que en estos años han aprovechado la evolución tecnológica se planteen la responsabilidad de invertir en investigación y desarrollo para no perder competitividad. No puede ser que lo primero que se le ocurra al que hace unos mangos sea salir a comprarse un campo”, enfatizó.
El secretario de Ciencia, Tecnología y Producción para la Defensa, Santiago Rodríguez, dijo a Télam que “este primer encuentro entre el Polo I+T y la facultad de Exactas, que es uno de los centros formativos de los que se nutren los distintos organismos de Defensa, es en realidad la cristalización de un proceso de crecimiento producto de más de una década de políticas públicas”.
“El complejo industrial de Defensa siempre ha sido un impulsor del resto de la economía nacional, pero durante los 90 fue desguazado; algo similar le sucedió a las ciencias argentinas que vieron emigrar a un montón de científicos y tecnólogos a los que se les cerraban todas las puertas. Las decisiones políticas de este proyecto de apostar muy fuertemente a la educación pública y a la reconstrucción de la industria de defensa son las que posibilitan que hoy transitemos un camino de integración”, apuntó.
El funcionario señaló que “el desarrollo científico y tecnológico soberano es un proceso de largo aliento que necesita inversión y continuidad, con los radares arrancamos en 2004 y con el ARSAT en 2006, hoy no sólo acumulamos esos conocimientos, también estamos viendo cómo se integran a estas iniciativas jóvenes profesionales de nuestras universidades que además en muchos casos se integran o crean varias de las pequeñas empresas que son subsidiarias de nuestro Polo I+T”.
“Tenemos muchos desafíos por delante, pero ya alcanzamos un punto muy importante, porque quedó demostrado que con políticas serias e inversión los resultados son exitosos, por eso es necesario integrar el crecimiento de la industria de defensa a los centros de generación de conocimiento y avanzar juntos detrás de objetivos estratégicos que colaboren con el desarrollo soberano de la Argentina”, concluyó Rodríguez. (Telam)
13/04/15

