Ríos de sangre (Comodoro Rivadavia)

Ríos de sangre (Comodoro Rivadavia)

Insólito y nauseabundo espectáculo.

Insólito y nauseabundo espectáculo.

Un terrible panorama se observó ayer cerca del mediodía en el camino costero Presidente Perón, cuando de las alcantarillas surgían verdaderos geiser de sangre que corrían por el pavimento y buscaban los desniveles del sector para terminar a los costados de la ruta -muy próximo a las viviendas de la populosa barriada del Stella Maris- inundando la zona de un fétido aroma que seguramente se mantendrá en el tiempo y que potencia la posibilidad de enfermedades, particularmente entre la población de niños que juegan fuera de sus viviendas.

En un horario en que por la ruta se hace continuo el tránsito de los vecinos del barrio costero, además de quienes circulan desde y hacia Rada Tilly, causaba sorpresa el insólito y nauseabundo espectáculo, por lo que los automovilistas y acompañantes frenaban ante la observación de los chorros de agua sanguinolenta que, al mejor estilo de las películas de terror, surgían como adelantando alguna otra terrible escena.

Pero la "otra terrible escena" en realidad no puede observarse, sino que queda en el terreno, en el aire, en el subconsciente popular de todos quienes pudieron ser testigos del tremendo impacto ambiental, pensando en las reiteradas medidas de precaución e higiene que se solicita fortalecer, particularmente en estos momentos en que soportamos una situación sanitaria especial que ha llegado a convertirse en pandemia mundial.

Pese a lo tremendo de la situación y más allá de las consecuencias del derrame -que ameritarían un saneamiento particular de todo el sector afectado- habría que realizar un peritaje para conocer de dónde surgieron los desechos, qué tipo de desperdicios se arrojaron a las cloacas -los que llegaron a obturar el desagote normal de los ductos- y el tratamiento previo que pudieron o debieron tener, para direccionarse luego hacia las cañerías que terminan con los deshechos en las costas de la ciudad.

Planta de tratamiento

Esta posibilidad de proceso previo a su vertido en las cloacas, que debería darse en la misma planta del frigorífico emisor –suponiéndose que todo este "río de sangre" haya surgido de una faenadora próxima- debería pasar también por una planta de procesamiento que, en este caso, se encuentra prácticamente enfrente del histórico "parque del 99".

Y esto abre una nueva incógnita en cuanto a lo que llega hasta las contaminadas playas, el estado de los residuos y la "funcionalidad" de esa planta de tratamientos municipal que -inaugurada hace muy poco tiempo- aparece abandonada, prácticamente destruida y con sus portones soldados, evitando la posibilidad de ingreso.

Obviamente y ante el estado de la edificación, es dudosa la existencia de algún equipamiento interno que procese los residuos que llegan hasta ese sector de la ciudad y que, finalmente, terminan en el mar a pocos metros de la costa.

16/07/09
CRÓNICA (Cdro. Rivadavia)

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