En forma cada vez más sistemática, reflejamos en nuestras páginas el incesante reclamo de los patagónicos para evitar la pérdida de un instrumento estratégico para el crecimiento de esa región, como lo son los reembolsos a las exportaciones por puertos patagónicos.
En forma cada vez más sistemática, reflejamos en nuestras páginas el incesante reclamo de los patagónicos para evitar la pérdida de un instrumento estratégico para el crecimiento de esa región, como lo son los reembolsos a las exportaciones por puertos patagónicos.
En la presente nos hacemos eco de los reclamos casi desesperados del Ministro de Producción de la provincia de Río Negro que con gran tino pretende que la vigencia de una medida de promoción hacia una región no se mida en valores de tiempo sino en el efectivo cumplimiento de los objetivos para los cuales fue creada.
No caben dudas que el desarrollo de la región patagónica dista mucho de ser el suficiente como para que sea un acto de justicia considerar el retiro de medidas que comenzaron a poner en marcha la industrialización de una zona que estaba abandonada al antojo de los vientos y de quienes tenían el coraje de habitarla.
Siguen siendo notables las diferencias entre la Patagonia y la región central del país. Son muy grandes las distancias. Son muchas las obras de infraestructura que faltan. Son altísimos los costos de los fletes a la región. Son más caros los insumos y más difíciles de conseguir. Son más duras las condiciones climáticas y más caras las obras necesarias para resguardar de ellas a la gente y al equipamiento productivo. Son aún muy bajas las tasas de población en relación a la superficie.
La clara necesidad de contar con una herramienta promocional para la economía patagónica ha unido a todos sus habitantes. La necesitan las grandes y las pequeñas empresas. Tanto los empresarios como los trabajadores. Es necesaria para los de más al sur y también lo es para aquellos que se encuentran sólo un poco más allá del Colorado. La requieren las localidades del interior y necesitan de las del litoral para que encaucen su producción. Y éstas últimas las precisan para poder abrir la Patagonia al mundo desde tan al sur del globo.
Son muchas las razones económicas, sociales y hasta geopolíticas que obligan a los representantes de la Argentina toda a dar una respuesta satisfactoria a un legítimo y necesario reclamo de los habitantes del sur del país.
Ya es hora que un presidente que viene del viento sur las impulse y un Congreso comprometido con el federalismo, la igualdad de oportunidades y el ejercicio pleno de la soberanía nacional las imponga.
Por Tedy Woodley
12/03/07
PESCA & PUERTOS
