Todos los años, ahí se define la continuidad de la veda y se otorgan permisos especiales para la caza con fines científicos y de subsistencia. Esta vez será en junio, en Chile; donde hay una fuerte oposición a la cacería japonesa con fines científicos en los mares del sur.
Todos los años, ahí se define la continuidad de la veda y se otorgan permisos especiales para la caza con fines científicos y de subsistencia. Esta vez será en junio, en Chile; donde hay una fuerte oposición a la cacería japonesa con fines científicos en los mares del sur.
En Chubut, organizaciones ambientalistas quieren que se exhiban los beneficios de su uso no letal, con el modelo patagónico de los avistajes. De esa forma, buscan frenar eventuales permisos a países que quieran cazar ballenas Franca Austral con la excusa de estudiarlas.
Mientras las primeras ballenas de la temporada ya nadan frente a las costas de Madryn, los hombres que deciden su destino preparan sus estrategias para la próxima reunión anual de la Comisión Ballenera Internacional; que se hará en Chile entre el 23 y el 30 de junio.
Allí, representantes de 78 países analizarán el presente y futuro de la especie y votarán medidas clave: todos los años, países de los mares del norte (con Japón y Noruega a la cabeza) piden que se reabra la cacería comercial; pero la veda por ahora viene siendo resistida con esfuerzo por más de la mitad de los miembros.
Esa moratoria entró en vigencia en 1986. Y actualmente los países conservacionistas –entre ellos Argentina- llegan al 55 por ciento de los votos. Que no es una ventaja decisiva, pero tampoco es fácil de remontar si se tiene en cuenta que una medida de este tipo sólo se revierte con los dos tercios de los votos a favor.
El verdadero problema es que Japón –donde comen ballena desde hace miles de años- ya amenazó varias veces con abrirse de la CBI y seguir cazando sin rendirle cuentas a nadie. Y ningún país está dispuesto a enfrentar una guerra por la cuestión. Por eso, aún con posiciones enfrentadas, año tras año la diplomacia siempre llega a declaraciones conjuntas.
Todos los años, la CBI otorga cupos especiales a comunidades que viven cerca del Polo Norte, para que ejerciten su caza milenaria y se alimenten como siempre lo hicieron. También a Japón y otros países les han otorgado permisos especiales para capturar y matar algunos ejemplares con fines científicos. Y en ese punto, ahora, es donde podría entrar en peligro la ballena Franca Austral, la misma que nada frente a las costas de Madryn y atrae miles de turistas.
En Chile, hay mucha preocupación por la decisión japonesa de comenzar con cacerías científicas en los mares del sur (incluso hay una campaña que se puede seguir en el sitio web de Greenpeace). Y organizaciones ambientalistas que operan en la zona, temen que los arponeros lleguen por la ballena Franca Austral, para matarlas con la excusa se estudiarlas.
En este contexto, un grupo de organizaciones ambientalistas (entre las que se encuentran Greenpeace y el Instituto de Conservación de Ballenas) ya elaboraron un informe donde se destacan las ventajas económicas del turismo de avistajes de cetáceos por sobre su matanza: al menos 500 comunidades en el mundo ofrecen el servicio de avistajes de cetáceos y el negocio global está calculado en los 1.250 millones de dólares anuales. El documento muestra la ventaja económica y social del turismo por sobre el mercado de carnes con especies en peligro de extinción; y la necesidad de investigaciones con métodos que no sean letales.
Ese concepto, es el que proponen llevar los ambientalistas a la 60º convención de la CBI. Al evento, suele asistir un enviado de la cancillería nacional. Pero sería oportuno, destacan en las fundaciones, que viajen también autoridades provinciales de Turismo para mostrar de alguna forma las ventajas del modelo patagónico del avistaje y su impacto en la zona, y para hacer fuerza contra un eventual pedido japonés de capturar ballenas Franca Austral con fines científicos.
La idea es que los chubutenses, líderes en conservación de ballenas, muestren al resto de los países de qué manera se trabaja aquí con el recurso ballena.
24/04/08
EL CHUBUT
