Francesco Schettino está siendo juzgado por homicidio múltiple por acto imprudente, abandono de la nave y daños. El capitán Francesco Schettino contó por primera vez hoy ante la corte que lo juzga en Grosseto (centro de Italia) su versión del naufragio el 13 de enero del 2012 del “Costa Concordia”, y confesó que “quería matar 3 pájaros de un solo tiro”.
Francesco Schettino está siendo juzgado por homicidio múltiple por acto imprudente, abandono de la nave y daños. El capitán Francesco Schettino contó por primera vez hoy ante la corte que lo juzga en Grosseto (centro de Italia) su versión del naufragio el 13 de enero del 2012 del “Costa Concordia”, y confesó que “quería matar 3 pájaros de un solo tiro”.
El excomandante del crucero de lujo, de 54 años, acusado de homicidio por la muerte de 32 personas, podría ser condenado a 20 años de cárcel, se esfuerza por aparecer como una persona que no recibió informaciones correctas de su tripulación para evitar el incidente.
“Nadie me lo dijo”, contestó en varias ocasiones a las preguntas del fiscal Alessandro Leopizzi, quien abrió el juicio en julio del 2013.
Schettino, al mando de una embarcación de 114.500 toneladas con 4.229 personas a bordo, reconoció que el naufragio ocurrió tras pasar rozando la isla del Giglio, en Toscana, una maniobra arriesgada que provocó el choque del barco contra los arrecifes.
“No lo hice para hacerle un favor a Domnica Cemortan (la amante moldava que lo acompañaba). El acercamiento a la isla del Giglio favorecía el aspecto comercial”, aseguró Schettino.
Con la maniobra, el comandante quería rendir homenaje, una vieja tradición en Italia, a un comandante jubilado que pasaba las vacaciones en la isla y al jefe de meseros del crucero, que es nativo del Giglio.
“Quería matar tres pájaros con un solo tiro”, aseguró.
El excomandante, quien está siendo juzgado por homicidio múltiple por acto imprudente, abandono de la nave y daños al medio ambiente es el único que comparece en el banquillo de los acusados, pues las otras cinco personas inculpadas (el director de la unidad de crisis de Costa Cruceros, Robert Ferrarini, el timonel indonesio, Jacob Rusli Bin, y otros 3 tripulantes) negociaron la pena.
“Me engañó el silencio de los oficiales en el puente de mando”
“Si tenían dudas (sobre la ruta tomada) tenían que decírmelas”, aseguró Schettino, quien explicó que había otros oficiales en el puente de mando que estaban observando los radares cuando asumió el mando tras llegar de la comida.
“No crea que esa estupidez no me genera tormento. Bastaba que hablaran”, dijo.
El excomandante afirmó que la maniobra fatal fue realizada con “4 minutos de retardo”, pero que en ese momento él no lo sabía y estaba convencido de que se estaba aplicando el plan de viaje trazado.
“Esa es la verdad”, se defendió Schettino, quien aparecía tenso y nervioso. (AFP-NA en La Nueva)
04/12/14


