Queja ante Londres por el petróleo de Malvinas

La Argentina y el Reino Unido tendrán en las próximas horas un nuevo episodio de tensión diplomática. El gobierno de Cristina Kirchner preparó ayer una queja para presentar ante el gobierno británico por lo que se evalúa como un "avance peligroso" de las empresas que operan en el Mar Argentino con licencias concedidas por el gobierno de las islas Malvinas; se trata de permisos desconocidos por Buenos Aires.

La Argentina y el Reino Unido tendrán en las próximas horas un nuevo episodio de tensión diplomática. El gobierno de Cristina Kirchner preparó ayer una queja para presentar ante el gobierno británico por lo que se evalúa como un "avance peligroso" de las empresas que operan en el Mar Argentino con licencias concedidas por el gobierno de las islas Malvinas; se trata de permisos desconocidos por Buenos Aires.

Anoche, según supo LA NACION de altas fuentes oficiales, la Cancillería analizaba convocar hoy al embajador británico, John Hughes, para transmitir formalmente la protesta. La iniciativa diplomática argentina procura evitar que Londres conceda más autorizaciones "unilaterales" para exploración y explotación hidrocarburífera en los territorios en disputa de soberanía.

La medida, explicaron anoche en ámbitos oficiales, se tomará de manera preventiva. En rigor, el avance argentino surge como consecuencia de que dos de las cuatro firmas que trabajan en las aguas que rodean a las islas, Rockhopper y Desire, anunciaron en los últimos días que en pocas semanas más comenzarán las perforaciones submarinas en vistas de que, según sostienen, en las profundidades del mar hay reservas energéticas importantes.

"El gobierno argentino protestó y protestará formalmente ante el gobierno del Reino Unido en cada ocasión en que éste pretenda conceder ilegítimamente licencias de exploración y explotación de hidrocarburos en áreas de la plataforma continental sujeta a soberanía y jurisdicción argentina", afirmaron cerca del canciller Jorge Taiana.

Las fuentes recordaron que las actividades de la petrolera británica Rockhopper, así como las demás empresas involucradas, vienen siendo rechazadas formalmente ante el Reino Unido desde 2005. "Fue desde que el gobierno argentino -agregaron las fuentes oficiales- tomó conocimiento de la pretensión británica de arrogarse ilegítimamente la facultad de conceder licencias y autorizar actividades hidrocarburíferas en áreas de la plataforma continental sujetas a la soberanía y jurisdicción de la Argentina, que no cuentan con la autorización de la autoridad competente argentina."

En ese año, recordaron, también se remitieron notas de desaliento a la empresa. "Se le advirtió que, dado que su accionar es un acto ilícito frente al derecho argentino como al derecho internacional, es pasible de las sanciones legales aplicables. Toda empresa directa o indirectamente vinculada comercialmente con Rockhopper recibió y recibirá idéntica advertencia", dijeron.

Actualmente, unas cuatro empresas privadas internacionales tienen permisos para explorar en las islas: Argos Resources, Rockhopper Exploration, Desire Petroleum y BHP Billiton. Ninguna cuenta con el respaldo argentino.

Por Lucas Colonna

30/04/08
LA NACIÓN

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