Cuál es el peso económico de la actividad portuaria en la Argentina?

Cuál es el peso económico de la actividad portuaria en la Argentina?

Cuánto impacta la “industria” de servicios portuarios en la economía nacional. Por simple que parezca la proposición, la incógnita siempre dominó la respuesta a este simple planteo.

No es que no haya habido esfuerzos. De hecho, hubo un avance estadístico durante la gestión de Macri. Pero sin continuidad, la estadística es un dato descontextualizado.

Ahora, la gestión de Iñaki Arreseygor al frente de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) hará su intento por sistematizar un conocimiento que la tradición portuaria argentina yerró en transmitir, en comunicar, en validar y, a la vez, en hacer valer en las agendas de políticas públicas.

La ANPYN puso en marcha un estudio integral para cuantificar el impacto económico de la actividad portuaria junto con la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Saldar la deuda estadística pero, sobre todo, dotar a la cadena logística de argumentos científicos para la planificación estratégica son los objetivos.

La medición del aporte portuario al PBI es una práctica habitual en el mundo. Pero el peso real de los puertos en el ecosistema económico nacional nunca se encaró de manera seria, a nivel de Estado.

Para inversiones y para políticas públicas

El proyecto está diseñado para funcionar como un tablero de control transversal. Al mejorar la calidad de la información disponible, los resultados operarán como una herramienta confiable con un doble propósito: por un lado, brindarle al sector privado un sustento analítico sólido de cara a la proyección de nuevas inversiones; por el otro, permitirle al sector público optimizar el uso de sus recursos y afinar el diseño de las políticas sectoriales.

Para trazar este mapa económico y delimitar el impacto en el hinterland de cada puerto, la autoridad nacional ya comenzó a requerir el aporte de todos los eslabones de la cadena. La convocatoria abarca a las administraciones portuarias, cámaras sectoriales, terminales, agencias marítimas, armadores, navieras y operadores logísticos y aduaneros.

Entre las variables que se relevarán, el cuestionario hace foco en el volumen de la actividad económica, la estructura de recursos humanos y el nivel de inversiones de cada actor.

Datos agregados y confidencialidad

A priori, el problema que probablemente haga fracasar este nuevo intento es la mezcla perniciosa del ombliguismo argentino con el carácter voluntario del relevamiento.

Por un lado, la información que se necesita será asumida como comercialmente sensible por quienes deban brindarla, minando de antemano la calidad y cantidad de datos buscada. Claro que se ofrece un esquema de confidencialidad, pero allí entra el segundo factor: apelar a la colaboración, en lugar de censar la información, con carácter obligatorio, dejará el relevamiento del peso económico de la actividad portuaria a mitad camino.

Blindaje estadístico

La escala buscada es demasiado grande para apelar y esperar que toda la red logística con un punto de contacto portuario participe.

Como fuera, el estudio transitará por etapas de recopilación, procesamiento y análisis, pero sus conclusiones se presentarán únicamente de forma agregada. El Gobierno lo plantea como un “blindaje estadístico” para asegurar que no se difunda información particular de las compañías, resguardando así el secreto comercial y los datos sensibles del sector privado.

Los detalles del relevamiento pueden consultarse en el sitio oficial a través del siguiente enlace: Estudio de Impacto Económico del Sistema Portuario

Moralidad e hipocresía

A modo de colofón: el sector privado argentino en general, y el portuario especialmente, reclama. Pide. Exige. Argumenta que el pago de impuestos y la generación de empleo -incluso el monopolio de la generación de riqueza- lo empodera para hacerlo. Y tiene razón.

Pero como detentores exclusivos del conocimiento tiene la obligación moral de ponerlo sobre la mesa.

Pretender planificación desde un escritorio, para después protestarla porque se hace de un escritorio, sin poner los papeles sobre ese mismo escritorio -si se permite la epífora- es de hipócrita.

La industria del servicio portuario en Argentina tiene una relevancia y un peso específico en el PBI desconocido. Ojalá sea hasta ahora.

(EMILIANO GALLI – TRADE NEWS) #NUESTROMAR

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