El puerto californiano de Oakland (oeste), uno de los más transitados de Estados Unidos, reanudó completamente sus actividades este jueves luego de un día de cierre debido a manifestaciones anti-Wall Street, informaron fuentes oficiales.
El puerto californiano de Oakland (oeste), uno de los más transitados de Estados Unidos, reanudó completamente sus actividades este jueves luego de un día de cierre debido a manifestaciones anti-Wall Street, informaron fuentes oficiales.
OAKLAND, EEUU — El puerto de Oakland, situado en la bahía de San Francisco, reanudó completamente sus operaciones este jueves, la mañana siguiente al cierre del embarcadero, el cuarto mayor de Estados Unidos por su volumen de carga, debido a violentos enfrentamientos, que se saldaron con más de 80 detenidos y ocho heridos, según la policía.
“El puerto de Oakland está completamente operativo. Los trabajadores en la zona marítima están comenzando a volver a sus puestos y las operaciones en el puerto marítimo vuelven a la normalidad”, informó la dirección en un comunicado emitido al mediodía.
Mientras tanto, en Nueva York, el movimiento Ocupemos Wall Street (Occupy Wall Street, OWS) trasladaba su campo de batalla de las calles a los tribunales, cuando decenas de detenidos decidieron rechazar en masa un acuerdo de la fiscalía que les hubiera evitado ser enjuiciados.
Un primer grupo de 78 manifestantes, de un total de cientos de arrestados por desórdenes en las últimas seis semanas, desfilaron ante un tribunal, donde en la mayoría de los casos se declararon inocentes y solicitaron un proceso con jurado para poder limpiar sus nombres.
En las calles de la Gran Manzana, otras 16 personas eran detenidas frente a la sede del banco Goldman Sachs, en el distrito financieron, informó el Departamento de Policía.
El cierre del puerto de Oakland tuvo lugar el miércoles luego de los manifestantes sitiaran la terminal -que genera unos 39.000 millones de dólares en importaciones y exportaciones anuales, así como decenas de miles de trabajo- y su administración enviara a los trabajadores a sus casas.
Miles de personas marchararon el miércoles por el centro de la ciudad, en apoyo a una huelga convocada la semana pasada, después de que la policía lanzara gases lacrimógenos contra manifestantes, incidentes en los que una persona resultó herida.
La policía informó de que la manifestación había congregado a unas 7.000 personas el miércoles, con actividades dirigidas mayoritariamente contra sucursales de banco cerradas.
Las protestas iniciaron en forma mayoritariamente pacífica, hasta que a la medianoche del miércoles, varias decenas de personas comenzaron a lanzar piedras y botellas en el centro de la ciudad y unas 200 de ellas ocuparon un edificio vacío e incendiaron barricadas, a medida que la policía antidisturbios se desplegaba en la zona y respondía con gases lacrimógenos.
Los manifestantes violentos parecían ser una escisión de un grupo mayor del movimiento OWS, que se encuentra acampado cerca de la alcadía de Oakland, y muchos de sus miembros acudieron corriendo a la escena para solicitar la calma, constató un fotógrafo de la AFP.
El jefe de la policía de Oakland, Howard Jordan, explicó que fueron desplegados unos 400 agentes de distintas agencias y que detuvieron a más de 80 personas, de las que al menos una fue acusada formalmente de haber roto ventanas de un edificio policial.
Además, resultaron heridos cinco manifestantes y tres policías, uno de ellos por una mordedura.
“Celebra la muerte del capitalismo”, decía en una pancarta sobre un improvisado altar decorado con flores. Los comerciantes vendían helados y algodón de azúcar mientras sonaba la música y los puestos instalados distribuían folletos anti capitalistas.
Brother Muziki, un profesor de escuela elemental, transportaba una pancarta en la que se leía “Salven las escuelas y servicios, no los bancos”.
“Nuestras clases están saturadas. Los bancos están siendo rescatados, pero no las escuelas”, declaró.
Decenas de policías antidisturbios ataviados con máscaras de gas bloquearon la manifestación en un momento del día, pero se disiparon sin enfrentamientos y la mayoría de los manifestantes ni siquiera se acercaron a las líneas policiales.
En la Plaza de Frank Owaga, al exterior del edificio de la alcaldía, el campamento del movimiento OWS, que la semana pasada fue desmantelado por las autoridades, se había expandido de nuevo con más de 50 tiendas de campaña.
En la noche del miércoles, antes de que de desatara la violencia, los manifestantes tocaban música y se arremolinaban en torno a la plaza en un ambiente festivo.
Jessica Callahan, de 20 años, dijo que pensaba que el día de huelga había sido un éxito para Oakland, que se ha visto duramente castigada por la recesión global. “Muchas personas dudan de Oakland. Pero podemos unirnos y necesitamos hacerlo”, explicó.
Por Stephanie Rice (AFP)
03/11/11
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