Proyectos que reflejan el crecimiento de la Ciudad Puerto (Bahía Blanca)

El ingeniero Pablo Pussetto, presidente del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca, cuya creación cumplió 23 años, analizó presente y futuro:


El ingeniero Pablo Pussetto, presidente del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca, cuya creación cumplió 23 años, analizó presente y futuro:

“Ser parte del 23° aniversario de una organización tan importante como el Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca es un acontecimiento que me enorgullece y me da la pauta que elegí correctamente cuando asumí esta responsabilidad.

En los pocos meses que estoy transitando en esta prestigiosa organización, participé de la inauguración de la ampliación de la cerealera LDC (Dreyfus), la inauguración del nuevo muelle para inflamables, del compromiso nacional de mejora en los accesos portuarios, del notorio aumento en las estadísticas de movimiento de granos por nuestro puerto a partir del cambio en las políticas económicas brindadas por el gobierno nacional para el sector agroexportador, la consolidación de espacios recreativos/educativos portuarios y tantos proyectos más que reflejan un crecimiento continuo, sostenido y con miras de continuar consolidándose en los próximos años.

Sin lugar a dudas los logros que menciono no podrían llevarse a cabo sin el trabajo en equipo que viene realizando el Directorio y ejecutando el personal a lo largo del tiempo. Es una consecuencia fiel del modelo de gestión portuaria adoptado exitosamente desde aquel 1° de setiembre de 1993, con la conformación del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca.

Un modelo, que sirvió de ejemplo para el desarrollo de esquemas similares en otros puertos, tanto nacionales como a nivel internacional.

Si bien fue un desafío sumarme a esta aventura marítima también fue una satisfacción casi inmediata acompañar desde mi rol todo lo que iba sucediendo y sumando también inquietudes que considero necesarias para gestionar el porvenir de nuestra Ciudad Puerto.

Los ejes que me plantee en el comienzo son una guía que empezamos a desandar y que seguiremos desarrollando como plan de trabajo conjunto.

Alineados con el municipio local, las políticas provinciales y nacionales continuaremos priorizando la excelencia en la gestión, el crecimiento de la actividad portuaria a partir de buscar nuevos horizontes para nuestras exportaciones, consolidando una competitividad fuerte más allá de la reconocida profundidad de nuestro estuario y fortaleciendo sistemáticamente la histórica vinculación entre el Puerto y la comunidad, ponderando la transparencia en la gestión, que atraviesa los mencionados esquemas de trabajo propuestos.

El desarrollo del puerto no es un objetivo en sí mismo.

El puerto debe ser el instrumento que nos permite vincularnos con el mundo y promover el desarrollo de la actividad económica y la generación de empleo para la comunidad de Bahía Blanca, Ingeniero White y nuestra área de influencia.

Esto se alinea con el objetivo del gobierno nacional y provincial, de volver a reinsertar a la Argentina en el mundo.

Por este motivo, es que necesitamos de puertos pujantes, eficientes y competitivos en calidad de servicios y costos.

Considero que el puerto puede ser un catalizador del crecimiento de las empresas o puede ser una barrera para el desarrollo de las mismas.

Obviamente la infraestructura que está en el puerto es inamovible, intrasladable, ahora si uno genera las condiciones para mantener el puerto vigente, para hacerlo atractivo y se mejora la logística de acceso al mismo, podremos aumentar el hinterland o la zona de influencia del Puerto de Bahía Blanca atrayendo mayor volumen de carga e inversiones en el puerto.

Una de las actividades principales de nuestro puerto, es la exportación granos.

En este sentido nuestros desafíos hacia el futuro, son incrementar la capacidad de almacenaje para mover más volumen de granos y promover la instalación de industrias transformadoras de los granos, de forma tal de incrementar el valor agregado en nuestra comunidad.

Hay tres cuestiones donde tenemos que mejorar, una es el costo de la actividad de los buques, otra es la competitividad de los servicios de tierra y el tercer desafío pasa por la conectividad de los puertos con las zonas productivas.

Soy un convencido que lo que uno haga desde el puerto repercute en el desarrollo económico local, pero también debemos reconocer que las condiciones de la macroeconomía nacional repercuten directamente en nuestra actividad.

Por ejemplo, cuando uno analiza el movimiento el cereales en el primer semestre de este año versus lo que ocurrió en igual período del año pasado el aumento fue de un 131% en el caso del trigo, 127% en cebada, 74% en harina de soja, 67% en maíz, 65 % aceite de girasol por mencionar algunos.

Esta realidad obedece a un cambio de las reglas económicas para el sector del agro, la desaparición de los ROES, la eliminación de las retenciones a la exportación del trigo y de todos los cereales en general.

Ahora estamos avanzando en el proceso de planeamiento estratégico que contemple cuáles son las necesidades actuales y futuras de movimiento logístico para ir planeando la infraestructura y los servicios que la comunidad necesita a través del puerto.

Para que también sigan conviviendo la preservación de los espacios naturales y el desarrollo de actividades recreativas y productivas en nuestra ría.

Este es un proceso fundamental para el desarrollo portuario y por eso lo estamos retomando, después que se discontinuara a partir del año 2008.

Tenemos que soñar el puerto del futuro, para después planearlo y finalmente ejecutarlo.

Por eso tenemos que animarnos a soñar en grande, para que el puerto del futuro nos siga llenando de orgullos.

El puerto tiene la oportunidad fehaciente y firme para que toda la comunidad crezca, este es nuestro reto sobre el cual tenemos que seguir trabajando.

Somos el puerto de aguas profundas más importante de la Argentina, potenciado por campañas de dragado eficiente y sustentable, ofrecemos seguridad marítima a lo largo de 25 km sobre la costa norte de la ría y con un canal de acceso de 97 km de longitud y además contamos con un amplio conjunto de instalaciones que permiten el asentamiento de empresas especializadas en la carga y/o descarga de todo tipo de productos.

Si consideramos que la extensión actual de nuestro puerto, es solamente el 10% de nuestro potencial, resulta evidente el desafío que tenemos por delante.

Debemos valorar nuestra realidad, detectar las debilidades y comprender que el desarrollo portuario es una oportunidad que redundará naturalmente en una mejora de la calidad de vida de todos los que vivimos en esta pujante Ciudad Puerto”. (Por Pablo Pussetto; La Nueva)

06/09/16

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