Las tormentas intensas, como la que en las últimas horas castigó a la Región, podrían extenderse por lo menos hasta el mes de mayo como consecuencia del efecto de la corriente del Niño, que se extendería mucho más de lo que se creía inicialmente.
Las tormentas intensas, como la que en las últimas horas castigó a la Región, podrían extenderse por lo menos hasta el mes de mayo como consecuencia del efecto de la corriente del Niño, que se extendería mucho más de lo que se creía inicialmente.
Así lo indicaron especialistas del Servicio Meteorológico Nacional y de la Asociación Argentina de Meteorólogos, quienes agregaron que el fenómeno de El Niño, que se consolidó a partir de octubre de 2009, se ve potenciado, en esta ocasión, por el calentamiento de las aguas del Océano Atlántico.
Según explicó a este diario el platense Juan Manuel Horler, presidente de la Asociación Argentina de Meteorólogos, "inicialmente se creía que estábamos frente a un fenómeno de El Niño débil, que se haría sentir hasta el mes de marzo como mucho, pero ahora los principales modelos meteorológicos elaborados en el mundo están coincidiendo en mostrarnos un fenómeno del Niño potenciado por la existencia, al mismo tiempo, de un calentamiento de las aguas del Océano Atlántico".
Ambos fenómenos suman energía a la atmósfera, contribuyendo a que todos los episodios meteorológicos ganen en intensidad, explicaron los expertos.
Otra de las características del período es que, después de una tormenta fuerte, las temperaturas no registran bajas importantes y duraderas, sino que tienden a permanecer altas.
Lo que los especialistas descartan es que esta situación se vincule al cambio climático. Del mismo modo, tampoco hablan de un fenómeno del Niño particularmente fuerte, ya que el aumento de las temperaturas del Océano Pacífico se considera moderado.
Las previsiones
Desde el Servicio Meteorológico también prevén que las fuertes lluvias registradas en el inicio de esta semana y que también afectaron a distintos puntos del interior del país serán habituales durante el período estival y aún después de éste.
En rigor, los especialistas de ese organismo esperan que eventos de este tipo se pueden producir hasta el mes de mayo, mientras desde la Asociación Argentina de Meteorólogos entienden que la influencia de El Niño podría prolongarse todavía un poco más después de ese mes.
En ese sentido, Horler destacó que "este tipo de previsiones surgen de modelos que elaboran los principales institutos de investigación y servicios meteorológicos del mundo, y lo que se observa en este caso es una fuerte coincidencia en mostrar que la influencia del fenómeno de el Niño podría extenderse más de lo previsto inicialmente".
El fenómeno de El Niño comenzó a hacerse notorio en el mes de octubre de 2009, después de dos años en los que lo que se hizo sentir fue la influencia de la corriente de La Niña, cuya principal repercusión en la zona fue la fuerte sequía que afectó la provincia de Buenos Aires.
"Aunque muchos meteorólogos supusieron que como consecuencia del cambio climático los fenómenos de El Niño iban a ser cada vez más frecuentes, lo cierto es que se hicieron más espaciados. Con todo, en alguna oportunidad fueron lo suficientemente intensos como para extenderse por un año, aunque éste no parece ser el caso, dado que las temperaturas de las aguas del Pacífico no registraron un incremento particularmente fuerte", explicó Horler.
14/01/10
EL DÍA

