Al sur del puerto de Quequén la engraulis entregó los primeros signos de regularidad de una mala temporada. Barcos costeros completaron marea en el día. El tamaño todavía no mejora.
Al sur del puerto de Quequén la engraulis entregó los primeros signos de regularidad de una mala temporada. Barcos costeros completaron marea en el día. El tamaño todavía no mejora.
Con casi tres meses de demora la temporada de anchoíta parece haber comenzado, a partir de que la flota costera y fresquera de altura con asiento en el puerto de Mar del Plata, encontrara concentraciones de buen tamaño para darle vida a los saladeros.
Según el testimonio recogido por Revista Puerto entre distintos armadores locales, durante el pasado fin de semana largo la abundancia del recurso dominó la escena en los muelles de la terminal marítima local.
“Hicimos cuatro mareas en cuatro días”, contó uno de los empresarios, que la fue a buscar con red de media agua a menos de nueve horas del puerto. “El tamaño todavía es chico, pero va mejorando”, informó esperanzado en poder revertir la tendencia de este 2014.
Según la estadística oficial se llevaban descargadas menos de mil toneladas, pero seguramente mejorarán cuando se contabilicen estas capturas recientes. “Todavía está mezclado: recibimos pescado de 60 piezas por kilo hasta de 35 piezas por kilo”, detalló Roberto Pennisi, de Natusur e Indupesa.
El aluvión de descargas trajo alivio a los saladeros en tierra. Desde el SOIP revelaron que el personal temporario ligado a la zafra que todavía no había sido convocado hasta septiembre, lo fue a partir de octubre.
La anchoíta de menor tamaño, de más de 55 piezas por kilo, es destinada a la pasta, también se vuelca al proceso de salado y se la descabeza, aunque se la utiliza para salsas y el relleno de aceitunas. Su procesamiento es caro porque es más lento que el fileteado de anchoas, aunque en el mercado su valor es inferior.
“Lo importante es que los compañeros estén ocupados; ojalá las capturas se mantengan y puedan aprovechar la zafra la mayor cantidad de días posibles”, contó un integrante de la Comisión Directiva del SOIP.
Percibiendo que la concentración de engraulis próxima a Necochea se mantendrá, desde la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera elevaron una nota a Pesca Provincia a través de la cual solicitaron un cambio temporal de puerto operativo. “Desde ahí estamos mucho más cerca y aumentamos la rentabilidad”, confesó un armador costero.
El precio que se pagó por la anchoíta en los muelles marplatenses varío como el tamaño de las capturas: osciló entre los $6 y los $8,50 para el pescado de mejor tamaño. (Por Roberto Garrone; Revista Puerto)
16/10/14

