Preocupa muerte de crías de pingüinos

Preocupa muerte de crías de pingüinos

Lo asegura un informe de investigadores que trabajan hace 30 años en la mayor colonia continental de pingüinos de Magallanes. Aseguran que hay mas tormentas cuando las crías son vulnerables.


Lo asegura un informe de investigadores que trabajan hace 30 años en la mayor colonia continental de pingüinos de Magallanes. Aseguran que hay mas tormentas cuando las crías son vulnerables.

El cambio climático estaría afectando las poblaciones de Pingüino de Magallanes en Punta Tombo, según indica un informe elaborado sobre datos de los últimos 27 años por las investigadoras Dee Boersma y Ginger A. Rebstock. El estudio indica que un aumento en la frecuencia e intensidad de las tormentas, acompañadas de clima frío, aumenta la mortandad de los pichones en una etapa vulnerable como así también días de calor extremo en la zona de la reserva.

Dee Boersma dirige desde hace 30 años el proyecto Pingüino de Magallanes en Punta Tombo, donde se encuentra la colonia continental de pingüinos de Magallanes ( Spheniscus magellanicus ) más grande del mundo. Según el estudio publicado junto a Ginger Rebstock, la especie ha perdido un 20% de su población a nivel mundial desde 1987 y sus crías se enfrentan a una nueva amenaza: sobrevivir a un número creciente de lluvias torrenciales y olas de calor sofocante, ambas asociadas al cambio climático.

Según indicó a FM Tiempo de Puerto Madryn (99.1) el investigador del CONICET Pablo García Borboroglu “lo que este estudio ha intentando hacer es analizar el impacto del clima sobre la supervivencia de los pingüinos y lo que vieron es como se había dado un cambio en el clima en nuestra región y en Punta Tombo”.

García Borboroglu, quien preside la Global Penguin Society y es profesor asociado de la Universidad de Washington, indicó que las investigadoras a través del estudio se había comprobado que “el número o frecuencia de tormentas se habían incrementado desde el año 60 a esta parte y con estas tormentas aumentó la mortalidad de pichones” y agregó que el trabajo se hizo sobre “3500 pichones durante 28 años en Tombo y lo que vieron es que había muchas más tormentas, más severas, con mucha más lluvias y en periodos donde los pichones son más vulnerables, que es cuando tienen entre 10 a 20 días, y esto da un aumento de mortalidad”.

El investigador, quien también ha trabajado con Boersma en Punta Tombo, explica que “también ha cambiado la sincronía, hace 20 o 30 años los pingüinos de la colonia ponían sus huevos en dos semanas, pero esto se fue haciendo más asincrónico y ahora pasan poniendo huevos un mes y medios, entonces esa venta de tiempo se amplia y desde noviembre a diciembre o enero hay pichones de distintas edad, o sea que las tormentas que se produzcan en ese periodo seguramente van a alcanzar a algún segmento de pichones”.

Pablo García Borboroglu indica que “los pichones tienen capacidad de “termoregular”, de controlar su temperatura, pero hay un momento en que empiezan a crecer y sus padres no los pueden cubrir debajo de ellos y ahí es donde más mueren, porque si se dan tormentas acompañadas de frío, se les moja el plumón y pasan una noche con frio, mueren de hipotermia”.

El investigador también confirma que se ha detectado una “mayor mortalidad por días de más calor; en días de mucho calor un pingüino de 40 o 45 centímetros no tiene casi oxígeno ahí abajo” y agrega que de acuerdo a las estadísticas se observa una mayor mortandad después de los 30 grados, mucho más de los 35 grados y ni hablar de los extremos, que en Punta Tombo han llegado a 43 grados, algo que es letal en el nido incluso para los adultos”.

Según el especialista, los adultos “no abandonan el nido por nada, pero llega un momento donde lo abandonan y van a la costa para refrescarse”, de manera que la mortandad en temperaturas extremas no solo afecta a pichones, sino también a juveniles y adultos”.

Según el informe de Dee Boersma y Ginger Rebstock, los modelos climáticos predicen que el número de tormentas durante las dos primeras semanas de diciembre, cuando los polluelos son los más vulnerables, se duplicará en 2081. También asegura que los climatólogos predicen temperaturas del aire en la región se elevará 2 ° C durante el próximo siglo.

En el transcurso del estudio de 27 años, el número de tormentas durante la temporada de anidación aumentó. En los últimos 3 años, un promedio de 7% de los pollos murieron a causa de las tormentas de lluvia y enfría el agotamiento por calor, pero durante algunos años, el número era mucho mayor. En 1999 una sola tormenta mató a 40% de todos los pichones, un porcentaje similar al resto de las causas de muerte.

03/02/14

DIARIO JORNADA

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