A su cargo estaba el área encargada, entre otras cosas, de liquidar los sueldos de los cerca de 30 mil integrantes que tiene la fuerza de seguridad. A su cargo estaba el área encargada, entre otras cosas, de liquidar los sueldos de los cerca de 30 mil integrantes que tiene la fuerza de seguridad. Presente en El Calafate, el director de Administración Financiera de la Prefectura Naval Argentina, prefecto general Carlos Horacio Farrell, habló con el portal digital de la villa turística santacruceña, Ahora Calafate, sobre la protesta generalizada en la fuerza. A su cargo estaba el área encargada, entre otras cosas, de liquidar los sueldos de los cerca de 30 mil integrantes que tiene la fuerza de seguridad. Farrell se encuentra recorriendo los asentamientos de la Patagonia en una visita de inspección contable y financiera. Fue estando en Puerto Deseado cuando la protesta se desató. Luego viajó a Río Gallegos y ayer estaba en El Calafate cuando se conoció que fue uno de los diez altos mandos removidos de su cargo por la ministra de Defensa. El prefecto general accedió a hablar con este portal y explicar detalles sobre la liquidación de los sueldos, tema que desató el reclamo en todo el país. “Simplemente hubo el decreto, se aplicó, que fue lo que se aplicó en la liquidación de haberes. Se produjo un blanqueo en los haberes del personal que evidentemente no satisfizo en el resultado final”, argumentó. Momentos antes el jefe de Gabinete Juan Manuel Abal Medina había culpado a las jefaturas de Gendarmería y Prefectura por la “aplicación” del decreto que modificó los salarios de la mayoría de los efectivos de esas fuerzas. “En los hechos, la aplicación de Prefectura fue francamente desastrosa”, señaló el funcionario de Gobierno. Sin embargo la versión del prefecto general es totalmente distinta. “En mi saber y entender se liquidó acorde a lo que estaba reglamentado”, remarcó. También en la entrevista el encargado de las Finanzas de la PNA admitió que era previsible cierto impacto del decreto en los salarios del personal. “Se suponía ya desde un principio por los lineamientos del decreto. Pero no se tenía el impacto final”. En diálogo con Ahora Calafate, Farrell explicó que “las autoridades del Poder Ejecutivo habían dicho que era una forma de empezar a blanquear y recomponer a futuro. Pero que en algún momento había que tomar esta medida. Bueno, este fue el resultado”. El comandante general también reveló que la reglamentación del decreto 1.307 (que también surge del Ejecutivo) llegó muy poco antes de que se liquidaran los haberes. “Es más, la gente no recibió las boletas de haberes en tiempo y forma como era habitual, sino que lo recibieron cuando prácticamente tenían los sueldos depositados en la cuenta. Por eso fue muy difícil explicarlo”, detalló al portal digital. También el oficial se mostró sorprendido por la reacción masiva contra la medida. “He visto un evidente descontento de la gente” aseguró, y resaltó que “en 200 años de la Prefectura nunca hubo un antecedente de estas características ni un planteamiento de este tipo. Es algo totalmente nuevo y realmente llama la atención”. Farrell reveló que se enteró de la renuncia del jefe de la fuerza, prefecto general Oscar Adolfo Arce, mientras estaba en vuelo hacia El Calafate. Su llegada tuvo un condimento especial, ya que en ese momento y durante buena parte del día, un corte de la fibra óptica dejó sin comunicaciones de telefonía larga distancia e Internet a toda la localidad. “Estoy tratando de comunicarme con Buenos Aires para saber cómo sigue esto”, dijo en la entrevista en la que afirmó que “no necesariamente” debe renunciar toda la cúpula, si la máxima autoridad renuncia. Casi simultáneamente la ministra de Seguridad de la Nación, Nilda Garré, anunciaba el relevamiento de 10 de los integrantes de la cúpula de Prefectura. Mientras Farrell estaba reunido con los efectivos de la Prefectura Lago Argentino, las comunicaciones se restablecieron e inmediatamente el alto oficial recibió un llamado anunciándole que él era uno de los oficiales removidos. “Se le cayeron un par de lágrimas y ahí terminó la reunión”, confió un suboficial de la fuerza a este portal. (Ahora Calafate) 04/10/12 LA OPINIÓN AUSTRAL
