Poteros: para paliar la crisis

Una alternativa para la falta de merluza.

Una alternativa para la falta de merluza.

(C. Rivadavia) Tras una muy mala temporada en el 2007, con una crisis que arrastró el precio internacional hacia abajo y que dejó profundas secuelas en las empresas argentinas que operan en el sector, este año la zafra no ha comenzado y se estimaba al cierre de esta edición que los buques comenzarían a salir después del 27 de febrero. Un recupero del precio internacional, si bien todavía insuficiente, parece proyectar una mejor perspectiva. Con un régimen de promoción industrial, el calamar podría ser una opción para plantas procesadoras sin cupo de merluza.

Así lo precisó Fernando Georgiadis, presidente de la Cámara de Armadores de Poteros Argentinos, al confirmar a P&P que una parte de la flota operaría desde el puerto local este año.

“Los barcos van a empezar a salir, sobre todo, por un estado de necesidad –puntualizó– pero el grueso de la temporada aún no empezó. La situación económica es muy difícil y se acordó la semana pasada, con otras cámaras, que los barcos comenzarán a moverse, el tema es que las empresas de CAPA se dedican exclusivamente al calamar y por ello, hace muchos meses que no facturan”.

“Esto fue por los problemas de la temporada anterior –recordó– ya que hubo una ecuación totalmente negativa en lo económico y esto hizo que muchas empresas terminan la temporada en mayo y sólo unas pocas en junio. Entonces, tenemos empresas que hace 9 meses no ven un peso”.

Precio internacional

Una de las causas de la debacle del 2007 fue la caída de los precios internacionales del calamar. Este año se conocen indicios de una posible mejora, por una suma de factores que Georgiadis explicó del siguiente modo: “la mala ecuación del 2007 causó dos efectos. Por un lado se redujo considerablemente la cantidad de barcos pescando afuera, en altamar; al mismo tiempo la temporada mala hizo que muchos barcos argentinos no empezaran todavía la actividad: esto ha producido en el run-run del mercado un aumento de precios, que está lejos todavía de lo que se necesita para que la actividad sea rentable”.

De esta manera, el precio del íllex habría pasado de 450 a 650 ó 700 dólares por tonelada; si bien todavía no es el valor al que aspirarían los empresarios argentinos para asegurar la rentabilidad, que se sitúa por arriba de los 800 dólares, la brecha se ha achicado y augura un panorama de mejora para la próxima zafra.

En este punto, cabe recordar una parte del informe de la SSPyA que publicó este medio y que reflejó cabalmente la situación crítica del año pasado en lo que respecta a la pesquería del calamar. “La situación es altamente negativa dada la baja en los precios internacionales –se consignó en ese informe– con una demanda escasa, stocks acumulados en el mercado europeo y la competencia de las capturas en el Atlántico sudoccidental fuera de la milla 200 y de las capturas en torno a Malvinas (alrededor de 550.000 tn en total). Los precios internacionales versus los costos de producción que enfrentan las empresas argentinas las colocan en una situación sumamente comprometida”. Todo ello sumado a que los costos de explotación subieron un 124 por ciento en relación al año 2001.

Para la falta de merluza

Georgiadis dijo finalmente que los poteros que operarán en el puerto de Comodoro podrían ser una alternativa para plantas procesadoras carentes de cupo de merluza, situación que se notará especialmente en esta ciudad.

“No me cabe duda de que podría haber un excedente para abastecer a las plantas –indicó el presidente de CAPA– pero no depende de los barcos poteros ni de las empresas que procesan pescado en tierra, esto es algo que depende de la posibilidad que el gobierno establezca un régimen de promoción para el procesamiento industrial”.

“Mientras no se le dé un incentivo a la incorporación de valor agregado, seguirá pasando lo mismo que hoy, porque en muchos casos la incorporación de valor genera pérdidas a las empresas”, explicó el ejecutivo.

“Concretamente sería necesario volver y mejorar el sistema de reintegros que regía anteriormente, porque a partir de la devolución de impuestos se puede generar un incentivo o promocionar la actividad industrial –continuó Georgiadis– evidentemente si usted al calamar reprocesado, al tubo limpio, al tentáculo le da un reintegro, eso hace que mejoren las posibilidades industriales; pero por volumen, el calamar es la única especie que puede reemplazar o cubrir el faltante de merluza”.

03/03/08
PESCA & PUERTOS

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