Ante el inminente amarre del HMS Endurance, buque de guerra inglés afectado a actividades antárticas, al puerto de Ushuaia; los veteranos de guerra salieron con posiciones contrapuestas sobre el arribo.
Ante el inminente amarre del HMS Endurance, buque de guerra inglés afectado a actividades antárticas, al puerto de Ushuaia; los veteranos de guerra salieron con posiciones contrapuestas sobre el arribo.
Por un lado, la Fundación Malvinas señaló en un comunicado que “no solo no creemos prudente rechazar esa aproximación, sino que sería imprudente proceder en forma hostil cuando la otra parte tiene un gesto de acercamiento como es el permitir el ingreso a Malvinas de familiares de caídos para posibilitar un homenaje de amor y recuerdo perenne”, en tanto el presidente de la Asociación de Veteranos de Guerra de Ushuaia, Osvaldo Hilliart, dijo que la nave es “emblemática de las fuerzas británicas por su participación en el conflicto de Malvinas”.
La nave de guerra es comandada por el capitán de navío Bob Tarrant y lleva a bordo 128 tripulantes. Está afectado a los proyectos científicos que la organización British Antartic Survey (BAS) cumple en una estación británica de la Antártida, para lo cual lleva dos helicópteros Lynx.
Ushuaia.- “Ante el arribo del buque británico Endurance, el próximo día sábado, al puerto de la ciudad de Ushuaia, consideramos útil hacer públicas ciertas reflexiones”, comienza la misiva enviada a los medios de comunicación por parte de la Fundación Malvinas.
La nota, firmada por el presidente y el coordinador general de la entidad, Conrado Zamora y Carlos Alberto Bonetti, respectivamente, añade que “Analizando lo sucedido en las últimas décadas en el mundo, se advierte que existen espantosos enfrentamientos motivados por razones de concepciones políticas, de raza, religión, odios tribales, etc., en los que resalta el desprecio dramático por reglas de conducta que progresivamente fueron adoptadas por los Estados para ser aplicadas aún en el episodio terrible que es la guerra. Así se asiste al secuestro, tortura, esclavización, matanza cruel de enemigos en los que se incluyen mujeres, niños, ancianos.
Por otra parte el enfrentamiento armado entre fuerzas armadas organizadas, que no necesariamente compartimos, y dirigidas por estados constituye la prolongación, por otros medios, de la política nacional de esas organizaciones. Y en los mismos, al margen de lo cruento en si mismo que es el combate, se observan principios tales como el respeto al soldado prisionero, la cura de sus heridas, el cuidado de su integridad física y espiritual, todo aquello que surge de las conocidas convenciones de Ginebra.
En esta etapa de nuestra relación con Inglaterra, se debe imponer -esto es indudable- el diálogo político a través de los canales de uso entre Estados, cual es la diplomacia. Por esa razón y en primer término instamos a los gobiernos de ambos Estados, tal cual es su función, a abrir y profundizar el camino de diálogo que conduzca a una solución satisfactoria al enfrentamiento por la soberanía de las que nosotros consideramos nuestras Islas del Atlántico Sur.
En segundo término, atento que nuestro país tiene relaciones diplomáticas normales con Inglaterra, y que el arribo y amarre del buque se ciñen a las convenciones y prácticas internacionales, no solo no creemos prudente rechazar esa aproximación, sino que sería imprudente proceder en forma hostil cuando la otra parte tiene un gesto de acercamiento como es el permitir el ingreso a Malvinas de familiares de caídos para posibilitar un homenaje de amor y recuerdo perenne.
Y por último sentimos y creemos que el soldado, una vez acallado el fuego, debe respeto a aquellos a quienes enfrentó en tanto defendieron la posición política del Estado al que sirven. En tanto se hayan comportado como tales, es decir como Soldados, cabe el respeto. Al margen de que individualmente seguimos dispuestos, si así fuera necesario, a volver a empuñar las armas en defensa de la Patria.
Mostremos al mundo que nuestra divisa es clara, que nuestra voluntad es firme, que nuestra decisión de luchar en la forma que fuere necesaria es inquebrantable, y que por esa razón podemos sin vergüenza alguna y concientes de nuestra fortaleza admitir como natural entre seres civilizados el encuentro pacífico de ciudadanos de los dos países en este período de paz y gestión diplomática”, concluyen.
Malestar de veteranos por arribo de buque inglés
Ex combatientes de Ushuaia expresaron su molestia por la llegada del HMS Endurance a Tierra del Fuego el 26 de enero. La nave es “emblemática de las fuerzas británicas por su participación en el conflicto de Malvinas”.
Osvaldo Hilliart, presidente de la Asociación de Veteranos de Guerra de Ushuaia, dijo a Télam que para los ex combatientes "resulta irritante la llegada de este buque".
“Es muy desagradable verlo acá, es un insulto a los veteranos y caídos en la guerra. Si un buque de guerra argentino intentara hacer una parada táctica en las islas Malvinas los ingleses lo hundirían. Y nosotros vamos a rendirle pleitesía”, expresó Hilliart.
Según la información que recabaron los veteranos, el Endurance llegará a Ushuaia desde la Antártida y efectuará una escala técnica y logística por cinco días.
Esta será la segunda vez que ingrese a un puerto argentino tras la guerra de Malvinas de 1982, ya que en enero de 2005 también entró al puerto de Ushuaia en el marco de una gran polémica.
En aquella ocasión marinos y ex combatientes nacionales rindieron un homenaje conjunto a los caídos en el conflicto, lo que ahora los veteranos buscan evitar.
Hilliart indicó que gestionarán ante las dos cámaras del Congreso y el Ejecutivo nacional una medida que impida su entrada a puerto. En caso de no lograr ese propósito, organizarán un acto de repudio a su presencia en el país.
Dijo que estos pasos fueron analizados con la Asociación de Veteranos de Río Grande y con la federación que los agrupa: "todos compartimos la misma bronca", resumió.
Señaló que el buque "tuvo una participación activa en Darwin en el traslado de los prisioneros" durante el conflicto armado de 1982.
"Los habitantes de las islas no permiten a los familiares visitar el cementerio de los caídos en Malvinas y los ingleses desoyeron el llamado de las Naciones Unidas para discutir el tema de la soberanía. No tenemos porqué dejar entrar a ese barco acá. Sería un nuevo atropello del imperialismo británico", sostuvo.
La nave es comandada por el capitán de navío Bob Tarrant y lleva a bordo 128 tripulantes. Está afectado a los proyectos científicos que la organización British Antartic Survey cumple en una estación británica de la Antártida, para lo cual lleva dos helicópteros Lynx.
25/01/08
PROVINCIA 23

