Luego de una semana de incertidumbre por la suspensión de dos cruceros debido a los reclamos de los trabajadores de Alpesca, finalmente Puerto Madryn recibió ayer al crucero Queen Victoria, un buque de gran porte, que amarró en el muelle Almirante Storni, con más de 1.700 viajeros a bordo a las 14 y zarpó a las 18 horas.
Luego de una semana de incertidumbre por la suspensión de dos cruceros debido a los reclamos de los trabajadores de Alpesca, finalmente Puerto Madryn recibió ayer al crucero Queen Victoria, un buque de gran porte, que amarró en el muelle Almirante Storni, con más de 1.700 viajeros a bordo a las 14 y zarpó a las 18 horas.
El lujoso buque “Queen Victoria” es propiedad de la naviera inglesa Cunard, que con sus 294 metros de eslora iguala en longitud al histórico Infinity realiza un viaje transoceánico visitando puertos de los cinco continentes en un recorrido de 116 días. Navegando bajo bandera de Bermudas, partió de Southampton, Inglaterra, el 2 de enero pasado y finaliza en el mismo puerto el próximo 28 de abril.
Un desafío
El presidente de la Administración Portuaria de Madryn, Marcos Nicocia, supervisó toda la operatoria realizada por el buque en el sitio 3 del muelle multipropósito Almirante Storni, tras lo cual mostró su satisfacción porque “amarró en perfectas condiciones”.
“Para nosotros el resultado de esta recalada era todo un desafío, pues luego de la firma del acuerdo de paz social de ayer por la tarde, inmediatamente nos pusimos a trabajar con los agentes marítimos en la difusión”, dijo en relación con la situación generada con la empresa Alpesca.
“Reconstruir la confianza”
“Los armadores entendieron que estaban dadas las condiciones para operar, tanto dentro de la zona portuaria como fuera de las mismas. Se inicia un camino para reconstruir la confianza de los agentes marítimos, los armadores y grandes compañías, y que sepan que Madryn está en óptimas condiciones, tal como desde hace muchos años”, agregó.
“El esfuerzo del Gobierno Provincial y de esta Administración Portuaria está dirigido a recomponer esa imagen”, añadió.
“En una temporada ingresan más de 50.000 personas que gastan dinero en gastronomía, en excursiones, en turismo, en el comercio, y que generan trabajo para las agencias marítimas, los amarradores, las empresas que proveen de combustible y de víveres. Son muchas las personas y empresas que trabajan y viven en función a la actividad de cruceros, por lo que tenemos que protegerla, impulsarla y cuidarla”, remarcó Nicocia.
01/02/14
EL DIARIO DE MADRYN

