Referentes del sector naviero nacional señalaron su preocupación por el hecho de que el canciller nacional, Jorge Lara Castro, gaste mucho “tiempo y energía” tratando de que Venezuela se integre plenamente al Mercosur “antes que atender los constantes problemas que se crean en la Argentina a la navegación paraguaya y que ponen en peligro el comercio exterior de nuestro país”.
Referentes del sector naviero nacional señalaron su preocupación por el hecho de que el canciller nacional, Jorge Lara Castro, gaste mucho “tiempo y energía” tratando de que Venezuela se integre plenamente al Mercosur “antes que atender los constantes problemas que se crean en la Argentina a la navegación paraguaya y que ponen en peligro el comercio exterior de nuestro país”.Una de las fuentes consultadas indicó que es muy difícil para el sector enfrentarse constantemente a las medidas arbitrarias de los argentinos sin contar con el respaldo fuerte del Gobierno nacional. “Ahora vemos que el canciller Lara Castro está más preocupado por Hugo Chávez que por los grandes intereses paraguayos que se juegan en la navegación por la hidrovía Paraguay-Paraná. Nosotros estamos en condiciones de demostrarle a nuestra autoridades cuánto le cuesta al país cada trastorno que nos producen los argentinos y cómo incide eso en la economía nacional y, particularmente, en la economía del ciudadano, que al final es el que debe soportar todos los sobrecostos”, aseveró.
Señalaron al mismo tiempo que existe la presunción de que los obstáculos constantes que aparecen al transporte fluvial de las naves paraguayas ya escaparon del control del propio gobierno de Cristina viuda de Kirchner, pues “hay una corporación formada por funcionarios y sindicalistas (especialmente Omar Suárez, del SOMU) que realizan sus propios negocios, creando dificultades para vender las soluciones”.
Uno de los empresarios manifestó que, si bien es cierto que la presidenta argentina ha intervenido personalmente para solucionar algunos de los problemas creados por sus funcionarios, “pronto aparece otro obstáculo de manera sorpresiva y vuelve a comenzar un proceso verdaderamente kafkiano por lo absurdo de su fundamentación”.
Sobrecostos
Las medidas contra la navegación de embarcaciones paraguayas tomadas, tanto por la Aduana de la Argentina así como por la Prefectura General Naval, la Dirección de la Marina Mercante y el Sindicato de Obreros Unidos de la Argentina (SOMU), brazo sindical del gobierno de Kirchner, encarecen los precios al consumidor y atentan de manera directa contra la economía de nuestro país en su conjunto. Todas las medidas son calificadas de “graves” por sectores empresariales del país. En esto, Argentina actúa de contramano a lo que manifestó recientemente su presidenta en la cumbre del Mercosur. En las últimas semanas, otra voz que se ha alzado exigiendo al gobierno de Fernando Lugo que se manifieste de manera formal ante su par de la Argentina es la del ex ministro de Obras Públicas y Comunicaciones, Efraín Alegre.
En una columna firmada y publicada en nuestro diario, Alegre habló de la “inoperancia estatal” refiriéndose al problema de la hidrovía Paraguay-Paraná causada por el sindicalista-empresario argentino Enrique Omar Suárez, secretario general del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos de la Argentina (SOMU) y director de la empresa naviera Maruba, también de ese país. “Imagínese: un sindicalista argentino ‘tavyraí’ (alocado) pone en jaque a todo el comercio exterior de nuestro país y, por ende, a la economía nacional, y el Gobierno no reacciona, no protesta, no dice nada”, afirmó.
27/12/11
ABC DIGITAL.PY
