La secretaria de Medio Ambiente dijo que las obras de saneamiento estarán listas recién en una década, y admitió que no hay una política de salud para los habitantes.
La secretaria de Medio Ambiente dijo que las obras de saneamiento estarán listas recién en una década, y admitió que no hay una política de salud para los habitantes.
Las empresas ubicadas sobre la Cuenca Matanza-Riachuelo tienen "enormes responsabilidades" en la contaminación que afecta a más de siete millones de personas en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. Sin embargo, el Gobierno reconoció ayer que todavía no implementó "un plan activo" para controlar la problemática sanitaria de la población.
La secretaria de Medio Ambiente, Romina Picolotti, se presentó ayer ante la Corte Suprema de la Nación para explicar las medidas ordenadas para terminar con la contaminación del Riachuelo. La audiencia fue conducida por el presidente del máximo tribunal, Ricardo Lorenzetti, y los ministros Elena Highton, Carlos Fayt, Juan Carlos Maqueda y Carmen Argibay.
En la tercera audiencia convocada por la Corte, Picolotti admitió que todavía no cuenta con estudios de impacto ambiental confiables de los efluentes que las empresas vierten al agua. Sólo "se mide si lo que se tira cumple con la concentración pedida por la ley". La funcionaria, además, aseguró que en "tres o cuatro meses" podrá ponerse en práctica la ley votada que creó un ente que regula la actividad en la cuenca.
La jueza Highton de Nolasco preguntó a la secretaria si entre las medidas se había tenido en cuenta la necesidad de "ir a buscar a la gente para entrar en contacto con los problemas que tiene" en lugar de esperar que se presenten en los centros sanitarios. "No existe un plan en marcha", respondió Picolotti. Además, aseguró que las tareas de saneamiento del Riachuelo y el inicio de obras cloacales, desagües pluviales y redes de agua potable finalizarán en diez años. "En cinco meses no podemos solucionar un tema de 50 años", agregó.
22/02/07
EDICIÓN NACIONAL
