Paulatina recuperación de los astilleros chilenos

Paulatina recuperación de los astilleros chilenos

La crisis financiera internacional y la aparición del virus de la anemia infecciosa del salmón (ISA) frenaron la continuidad de un período de cinco años de prosperidad para el sector astillero chileno, cuando facturaba USD 350 millones al año.

La crisis financiera internacional y la aparición del virus de la anemia infecciosa del salmón (ISA) frenaron la continuidad de un período de cinco años de prosperidad para el sector astillero chileno, cuando facturaba USD 350 millones al año.

Luego de dos años de una paralización casi completa, poco a poco la industria comienza a repuntar, con la construcción de nuevas embarcaciones.

Sin embargo, hoy la incertidumbre está generada por la reducción de las cuotas de pesca, en especial de jurel, que influyó en la disminución de órdenes de barcos para las empresas de la zona norte del país, informa El Mercurio.

Hace algunos años, los astilleros tenían una lista espera que superaba los 18 meses para la construcción de embarcaciones que costaban más de USD 40 millones.

Pero con la crisis internacional y el virus ISA en el país, las empresas del rubro apostaron por extender la vida útil de sus naves. Así, los pedidos se paralizaron y la industria se redujo a ventas por apenas USD 120 millones al año.

Asmar, el astillero de la Armada, tenía el 80% de sus operaciones en Talcahuano, ciudad que fue azotada por un maremoto en febrero pasado. Esto le provocó pérdidas valuadas USD 250 millones y dañó seriamente su capacidad productiva. En 2010, la empresa se restringió a terminar tres pedidos anteriores al tsunami.

En el sector privado, Carlos Berner, director ejecutivo del astillero Asenav radicado en Valdivia, señaló que su actividad en los dos últimos años se limitó a terminar la construcción de la embarcación Stella Australis, para Navimag, a mediados de 2009.

Pero el empresario destacó que ahora “el mercado internacional comenzó a normalizarse” y su firma tiene pedidas cinco naves, por un valor de USD 40 millones.

Además, la compañía está negociando la construcción de tres embarcaciones más: dos grandes transportes de petróleo para la danesa Maersk y una  pesquera, por cifras cercanas a los USD 120 millones.

De concretarse estas operaciones, el astillero chileno verá cubierta su capacidad productiva para los próximos 18 meses.

Ascon, otro de los seis astilleros de mayor tamaño del país, espera este año incrementar los USD 20 millones que facturaron el año pasado, en un 40%.

Así, los grandes astilleros proyectan que con la reactivación mundial, alcanzarán ventas por USD 260 millones, recuperando el ritmo que perdieron tras la crisis.

Con todo, estiman que las ventas dentro del país se concretarán dentro de tres o cuatro años más, cuando gran parte de la flota nacional de barcos pesqueros (unas 60 naves) llegue a su límite operativo y sea necesario un reemplazo.

Además, en el sector pesquero, sobre todo de la zona norte, hay mucha incertidumbre frente a la rebaja drástica de la cuota del jurel, por lo que no se endeudarán con la renovación de su flota.
Por Silvina Corniola

14/01/11
FIS.COM

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