El panorama para el 2008 no es auspicioso, salvo que ocurrieran alguna de las cosas que hemos estado pidiendo incesantemente, que son, en el área de personal, llegar a un acuerdo global con los gremios y las Cámaras, con la intervención de la Nación y las Provincias, que permitan zarpar los barcos a trabajar con la posibilidad de lograr una rentabilidad económica mínima.
El panorama para el 2008 no es auspicioso, salvo que ocurrieran alguna de las cosas que hemos estado pidiendo incesantemente, que son, en el área de personal, llegar a un acuerdo global con los gremios y las Cámaras, con la intervención de la Nación y las Provincias, que permitan zarpar los barcos a trabajar con la posibilidad de lograr una rentabilidad económica mínima.
En el área del recurso debe lograrse reglas de juego claras, que a través del cumplimiento de la ley de pesca asignen cuotas a todas las especies y en base a eso programar la pesquería.
En el área comercial esperar que esta caída generalizada de precios internacionales de los productos pesqueros se revierta y que tanto la Nación a través de eliminar las retenciones, establecer un sistema adecuado de reintegros, agilizar las devoluciones de IVA e impuestos a los combustibles y mantener los reembolsos por puertos Patagónicos, como las Provincias que deben bajar los costos portuarios y operativos a valores razonables, entiendan que estamos ante una verdadera crisis que no se soluciona mágicamente sino con el esfuerzo y la colaboración de todos.
Por Daniel Molina Carranza.
Director Ejecutivo de CAPECA
07/01/08
PESCA & PUERTOS

