Para el escape de juveniles de merluza

Para el escape de juveniles de merluza

En su reunión del 13 de marzo, el Consejo Federal Pesquero autorizó la evaluación a bordo del buque Harengus del funcionamiento de un copo selectivo de juveniles para la pesca de merluza común y el “Plan tentativo sobre experiencias de selectividad de merluza con un copo de mallas diamante y T90 de 120 mm” junto con los requerimientos relacionados con la organización para la ejecución del plan y los diseños elaborados por el Grupo de Trabajo de Artes de Pesca del INIDEP.

En su reunión del 13 de marzo, el Consejo Federal Pesquero autorizó la evaluación a bordo del buque Harengus del funcionamiento de un copo selectivo de juveniles para la pesca de merluza común y el “Plan tentativo sobre experiencias de selectividad de merluza con un copo de mallas diamante y T90 de 120 mm” junto con los requerimientos relacionados con la organización para la ejecución del plan y los diseños elaborados por el Grupo de Trabajo de Artes de Pesca del INIDEP.

El dispositivo, elaborado en la empresa Harengus con el asesoramiento de personal del Departamento de Artes de Pesca del INIDEP y proveedores con vasta experiencia, “se trata de un copo que está construido en un 75 por ciento en una malla T90, que es lo que creemos que permite un buen escape de juveniles”, explicó Adrián Morales a Pesca & Puertos.

El responsable del nuevo dispositivo de Harengus agregó que “está construido con malla de 120 milímetros, como dice la reglamentación, pero girada, el T90 significa que está rotada 90 grados”.

De esta manera “el rombo habitual que abre aproximadamente un 15 por ciento en forma horizontal, en este caso creemos que anda en un 30 ó 40 por ciento de los 120 milímetros y entonces permite el escape con más facilidad”, explica Morales. “El T90 no es ningún invento nuestro, ya se ha probado en muchas partes del mundo con muy buenos resultados”, agrega.

“Ahora queremos probarlo nosotros, a ver que resultados nos da, pero seguramente serán buenos”, señaló sobre el dispositivo que comenzó a probarse en 2005 en un barco fresquero.

“Luego de estas pruebas corregimos algunos errores y ahora queremos que lo evalúe la gente del INIDEP, con quienes tenemos muy buena relación y siempre contamos con su asesoramiento”, amplía Morales, con el objetivo de obtener datos objetivos sobre su funcionamiento.

De aquí también surgió el Hargril, un dispositivo selectivo para la pesca de langostino que fue también evaluado por los técnicos del INIDEP con muy buenos resultados y un excelente desempeño en las tareas de pesca.

“Lo que pretendemos tanto con el Hargril como con la malla T90, es tener dispositivos que no sean complejos de usar, que tengan el consenso de los capitanes, que no presenten tantos problemas a la maniobra”, explica Morales para señalar que “si bien pueden no ser dispositivos perfectos o los mejores presentan menos problemas, por ejemplo el Hargril tiene una sola parrilla y se tapa menos que el DISELA y en la T90, quizás no sea tan efectivo como el DEJUPA pero se puede usar; lo importante es ir con una propuesta, es mucho mejor que ir y decir que tal dispositivo no sirve”.

La responsabilidad empresaria tiene diversas formas de manifestarse. Trabajar en dispositivos de selectividad, trabajar para su aprobación y ofrecer los barcos propios para las pruebas, parece ser un muy buen camino.

24/03/08
PESCA & PUERTOS

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