El viernes último, el gobernador Hermes Binner puso en funciones, en sendos actos, al señor Alfredo Cecchi como presidente del directorio del Ente Portuario de Santa Fe, y a Angel Elías, en el Enapro de Rosario. En ambos casos el mandatario habló de la creación de un ámbito -un organismo- donde se debatiera y diseñara una política portuaria común para la provincia.
El viernes último, el gobernador Hermes Binner puso en funciones, en sendos actos, al señor Alfredo Cecchi como presidente del directorio del Ente Portuario de Santa Fe, y a Angel Elías, en el Enapro de Rosario. En ambos casos el mandatario habló de la creación de un ámbito -un organismo- donde se debatiera y diseñara una política portuaria común para la provincia.
Días antes, cuando se había anunciado la designación de Cecchi, el ex legislador lo había planteado. La importancia de la hidrovía Paraná-Paraguay es fundamental para nuestro comercio interior y exterior, y para hacer "negocios" como lo propone el propio gobierno provincial.
El gobernador no sólo habló de los puertos de Santa Fe y de Rosario sino que además citó a Reconquista, Villa Constitución y al de Villa Ocampo. El diseño de una política portuaria de complementación en el territorio, y no de competencia interna, es un desafío para una provincia que tristemente está dividida.
Muchísimas veces desde "Apuntes…" se ha planteado que a cada zona y región le cabe el derecho y la obligación de procurarse un proyecto de inserción en un plano económico más amplio, que procure los recursos para un mejoramiento de la calidad de vida local.
La lucha por el recupero del Puerto de Santa Fe lleva muchos años, quizás demasiados, y lamentablemente el tiempo que se pierde cuando este tipo de emprendimientos se demora es aprovechado por otros, con negocios que si bien son legales no son inducidos por el logro de un fin superior, como es que una ciudad pueda, a partir de su propia actividad económica, dar trabajo y posibilidades para que una familia viva dignamente.
En los últimos tiempos Hermes Binner ha asumido el compromiso de la relocalización de este puerto, y lo ha hecho saber. Esta lucha sin descanso seguida durante tantos años -siete u ocho por lo menos- ha comprendido a muchas entidades, dirigentes, universidades, hombres de extracciones políticas de diferente signo y a integrantes de los gobiernos que tuvo la provincia, aunque con dispar nivel de empeño.
Unos, al principio, tuvieron sus reservas con el proyecto, no hicieron mucho pero no lo frenaron; otros, al término del mandato, lo impulsaron con fuerza. Pero, al final, el traslado del puerto pasó a ser un proyecto colectivo; actualmente el único que por su envergadura puede apuntalar el cambio que la capital necesita y que beneficiará a toda la región central.
"El compromiso con este puerto no es mío, es de todo un gobierno, es de toda una provincia", dijo a esta periodista Alfredo Cecchi, en la entrevista que le concedió a poco que se conociera su nombramiento, cuando debía despejar dudas porque no era un hombre nacido en la zona ni estaba vinculado con la actividad portuaria.
El viernes -luego que se postergara en la Legislatura el tratamiento del proyecto autorizando a la provincia a expropiar las tierras para el Puerto Regional Santa Fe- Binner y Cecchi reiteraron las posiciones asumidas.
Una vez sancionado este proyecto indispensable, a partir de él, se abrirán otros capítulos que deberán encontrar a los sectores público y privados muy unidos porque, además de inversiones, se requerirá una fuerte política de posicionamiento del emplazamiento, entre las empresas que manejan la comercialización de granos y aquéllas que exportan por contenedores.
Buscar los equilibrios
Faltan muchos pasos para que la historia llegue a un final feliz, pero no es poco lo asumido por el gobierno sobre el cual, al igual que le ocurriera a Jorge Obeid, ha debido neutralizar acciones y presiones por parte de quienes no observan que la provincia debe equilibrarse internamente. Este es un momento de excepción para lograrlo, dado que el país es requerido internacionalmente con respecto a lo que produce.
Al igual que más rutas, más autovías, más caminos transversales, más insumos básicos como la energía y el gas son necesarios para producir competitivamente, en el mismo plano de concreciones -pero sin demorar tanto como implica la infraestructura-, Santa Fe requiere convertir commodities en productos con mayor valor agregado que un aceite a granel, y exportar también la tecnología que sus centros científicos están en condiciones de aportar.
Un pensamiento expresado por Angel Elías, el administrador del Puerto de Rosario el viernes, quizás sirva para entender cuál es el camino. "El elemento esencial que va a caracterizar esta gestión es la fórmula que la ciudad de Rosario y su región han usado con tanto éxito: la unión, la articulación de intereses y el trabajo en conjunto", señaló.
Sería deseable que ninguna región le niegue a otra el derecho de crecer y buscar sus propias alternativas, porque de lo contrario se profundizarían los desequilibrios que hoy tenemos y que se pagan demasiado caros. No sólo por la forma en que viven demasiado núcleos humanos -que hasta la familia han perdido-, sino porque no tendremos los ámbitos de seguridad que anhelamos si persisten tan marcadas diferencias de desarrollo y posibilidades personales.
Pero la fórmula de Elías debe ser tomada para todo el territorio: entender que si a Rafaela, a Vera, a Armstrong o a Rufino les va bien y logran superarse con la ayuda del Estado -que siempre debe tener el rol de promotor-, le va a ir mejor a la provincia porque se disminuirán las migraciones internas, tan crueles desde un plano personal para quienes deben dejar sus afectos y su tierra por falta de trabajo. Y porque también las sufren las ciudades más grandes, no preparadas para hacer frente a situaciones sociales tan complejas.
Pedido de disculpa
"Apuntes…" de la semana pasada se salió de una línea seguida en más de 27 años de redacción semanal, pese a que el artículo fue muy ponderado. Lo expresado es el pensamiento de esta periodista en todos los temas abordados, sin una coma para modificar. La razón en uno de ellos -la seguridad- la dio, incluso, la tapa de El Litoral del día de ayer.
Sólo que una cosa es la expresión de ideas o de opiniones y otro es el uso de la ironía que puede lastimar y en ese terreno, no hay derecho alguno.
Cuando el secretario de Comunicación Social, Rubén Galassi, le comentó: "Danos tiempo…. Todo lleva un proceso y nosotros hace 20 días que estamos en el gobierno", tuvo razón. El derecho a la expresión es vital e intrínseco para la construcción de ciudadanía y consensos. La ironía que puede lastimar e incluso desorientar, no es una actitud positiva. Por esta última, quien firma "Apuntes…" pide disculpas a los lectores. Por Teresa Pandolfo
04/01/08
EL LITORAL

