Están suspendidas desde el 1 de julio de 2014 cuando el SIMAPE y otros gremios marítimos que representan al personal embarcado, decidieron demorar la salida de los barcos de investigación. Sin ser signatarios de convenio exigen aumentos salariales.
Están suspendidas desde el 1 de julio de 2014 cuando el SIMAPE y otros gremios marítimos que representan al personal embarcado, decidieron demorar la salida de los barcos de investigación. Sin ser signatarios de convenio exigen aumentos salariales.
Para el año 2014 el INIDEP tenía previsto realizar 17 campañas de evaluación, pero una medida de fuerza impuesta por los gremios marítimos impidió la realización de gran parte de ellas. Desde el 1 de julio del año pasado las organizaciones sindicales decidieron “demorar” la zarpada de los buques. De las 10 campañas que no se realizaron, 8 fueron suspendidas por la medida de fuerza. En lo que va del 2015 ya se perdió la campaña de prerreclutas de merluza, fundamental para conocer el estado reproductivo de la merluza hubbsi, y peligra la salida de la campaña sobre el stock sur de calamar.
Durante el año pasado los representantes gremiales del personal embarcado de los buques del INIDEP se reunieron con el Subsecretario de Pesca y Director a cargo del despacho del Instituto, para regularizar la situación de los observadores contratados y solicitaron una serie de mejoras por fuera del acuerdo paritario alcanzado por los gremios estatales signatarios de convenio, ATE y UPCN.
La recomposición salarial acordada en 2014 por esos dos sindicatos fue del 26% pero los gremios marítimos la consideraron insuficiente y comenzaron a realizar una serie de reclamos que implican aumento del básico; un plus del 25% del mismo por navegar en buques de investigación; una compensación especial por día navegado del 10% sobre el básico y actualización de los viáticos por “falta de cocina” cuando el barco está en puerto.
Para el año 2014 el INIDEP tenía previsto realizar 17 campañas de evaluación, pero una medida de fuerza impuesta por los gremios marítimos impidió la realización de gran parte de ellas. Desde el 1 de julio del año pasado las organizaciones sindicales decidieron “demorar” la zarpada de los buques. De las 10 campañas que no se realizaron, 8 fueron suspendidas por la medida de fuerza. En lo que va del 2015 ya se perdió la campaña de prerreclutas de merluza, fundamental para conocer el estado reproductivo de la merluza hubbsi, y peligra la salida de la campaña sobre el stock sur de calamar.
Durante el año pasado los representantes gremiales del personal embarcado de los buques del INIDEP se reunieron con el Subsecretario de Pesca y Director a cargo del despacho del Instituto, para regularizar la situación de los observadores contratados y solicitaron una serie de mejoras por fuera del acuerdo paritario alcanzado por los gremios estatales signatarios de convenio, ATE y UPCN.
La recomposición salarial acordada en 2014 por esos dos sindicatos fue del 26% pero los gremios marítimos la consideraron insuficiente y comenzaron a realizar una serie de reclamos que implican aumento del básico; un plus del 25% del mismo por navegar en buques de investigación; una compensación especial por día navegado del 10% sobre el básico y actualización de los viáticos por “falta de cocina” cuando el barco está en puerto.
Todas las mejoras salariales que ha conseguido el personal embarcado del INIDEP desde 1994 se han fijado mediante decretos y actas acuerdo, porque no son los gremios de la pesca comercial signatarios de convenio en el ámbito estatal. Ahora, después de 8 meses de mantener paralizados los buques de investigación, el SIMAPE, acompañado por otros gremios y el intendente de Mar del Plata, llegó hasta el Jefe de Gabinete y la Viceministra de Trabajo con el objetivo de conseguir un decreto presidencial que les permita firmar un acuerdo por fuera de las paritarias.
Lo más increíble es que el SIMAPE además de no ser signatario de convenio como los demás gremios marítimos, no tiene personería gremial. La misma se encuentra suspendida desde 2011 y debe la Corte Suprema de Justicia decidir si será o no restituida. Hasta tanto no se resuelva esta situación, el SIMAPE no puede negociar en paritarias.
En el ámbito de la Administración Pública e incluso en el mismo INIDEP comienzan a ver como un problema los altos sueldos que recibe el personal embarcado sin navegar, constituyéndose en un estímulo, dicen, “para no trabajar”. Sin navegar, un marinero recibe un sueldo bruto de 12.500 pesos. Este es el haber más bajo de la escala salarial, el de un primer oficial de cubierta llega a los 20.000 pesos y el de un capitán a 35.000 pesos.
Con las modificaciones al Decreto 630/94 los gremios buscan que el sueldo de un marinero sin navegar llegue a 20.000 pesos y a 38.000 en una campaña de 25 días; el primer oficial en puerto cobraría 30.000 y navegando 68.000 pesos; en el caso del capitán el sueldo bruto llegaría a 36.000 y 87.000 respectivamente.
El proyecto de modificación del Decreto 630/94 se encuentra en manos del Poder Ejecutivo Nacional y será la Presidente de la Nación quién finalmente acepte o rechace la propuesta con modificaciones que le será remitida. Algunos creen que sería una locura darle poder en un año electoral a un gremio que además de no tener personería, milita en las filas opositoras del massismo.
Los manejos sindicales en los barcos del INIDEP tienen una consecuencia directa sobre el desempeño de la institución en la recolección de datos fundamentales para la investigación. En 2014 no se realizó la segunda etapa de la campaña global de merluza; la global de merluza del norte; de especies australes; caballa; anchoíta; evaluación del Golfo San Matías; estado reproductivo de besugo y las dos campañas de condrictios programadas.
En el primer mes de este año ya se ha dilapidado la posibilidad de conocer el estado reproductivo de la merluza hubbsi, al suspenderse la campaña de prerreclutas. En reiteradas oportunidades el equipo de trabajo de Biología Reproductiva ha advertido sobre la imposibilidad de evaluar con precisión el estado del stock desovante de hubbsi más allá del mes de enero.
Otra campaña que corre serios riesgos de ser suspendida es la del stock sur de calamar, que cada año se realiza en los primeros días de febrero; la de este año está programada para el día 10 pero si no se da fin al conflicto de forma inmediata también se perderá. El buque Holmberg, que fue sometido a reparaciones, necesita realizar una salida de prueba que se ve retrasada por decisión del personal embarcado.
Lamentablemente la investigación pesquera desde hace ocho meses se encuentra a merced de un grupo de trabajadores que no tienen representación en las negociaciones paritarias y buscan por caminos alternos lograr sus objetivos.
En el “Holmberg” hasta el capitán está averiado
No es la primera vez que el personal embarcado del INIDEP protagoniza, a partir de un grupo minoritario pero imponente, situaciones de abuso sobre las instituciones. Recordaremos lo que ocurrió años atrás con la denuncia de estafa por parte de las ART ante cobro de seguros por invalidez a partir de cuadros crónicos de sordera.
Una disfunción auditiva que en el SIMAPE llegó a ser epidemia pero que también alcanzó a trabajadores pertenencientes a otros gremios, como el de Capitanes. En aquel momento llamamos el caso “Los sordos del INIDEP” y entre ellos figuraba el actual capitán del Holmberg, Rubén Latte, que cobró 56.376 pesos en 2008 por un 31,32% de incapacidad auditiva.
Según la ordenanza 5 de 1994 de la Prefectura Naval Argentina los cuerpos de cubierta, máquina y comunicaciones que presenten afecciones crónicas del aparato auditivo con una pérdida de hasta un 15 por ciento y sean menores de 35 años de edad, no pueden seguir embarcándose y se acepta hasta una pérdida de capacidad auditiva de un 20 por ciento para los mayores de dicha edad. Del listado al que nosotros tuvimos acceso, al menos 29 de los 53 denunciantes no estarían en condiciones de que les renovaran su libreta de embarque.
Cuando se realice la salida de prueba que requiere el buque antes de zarpar en una nueva campaña, deberían también evaluar el sistema auditivo de su capitán, para saber si está en condiciones o no de llevar la tripulación a alta mar. (Por Karina Fernández; Revista Puerto)
03/02/15

