La Aduana inaugurará en pocos días la facilidad que beneficiará, en un principio, a 53 empresas con el despacho directo. En los próximos días, Venado Tuerto tendrá su propia zona primaria aduanera.
La Aduana inaugurará en pocos días la facilidad que beneficiará, en un principio, a 53 empresas con el despacho directo. En los próximos días, Venado Tuerto tendrá su propia zona primaria aduanera.
La noticia, que fue confirmada a LA NACION por el director general de Aduanas, Ricardo Echegaray, significa que 53 empresas del eje que forman Venado Tuerto, Rufino, Firmat y Hughes, que en la mayoría de los casos operan con la Aduana de Villa Constitución, Santa Fe, podrán despachar localmente sus operaciones de importación y exportación.
Según datos oficiales, en 2007, once empresas de Venado Tuerto operaron en la Aduana de Villa Constitución por un valor FOB de US$ 838 millones. Otras 42 firmas que tienen domicilio en esa jurisdicción operaron en otras aduanas y exportaron por un valor de US$ 99 millones. Además, en la localidad de Hughes (a 60 kilómetros de Venado Tuerto), operaron tres empresas exportadoras que documentaron durante 2007 ventas por US$ 705 millones. En Firmat se registraron operaciones de 9 empresas por US$ 30 millones, y en Rufino, de cinco firmas por un total de US$ 17 millones.
La puesta en marcha de la zona primaria aduanera permitirá a las compañías ahorrar tiempo y dinero. La aduana de Villa Constitución -cabecera de la que dependerá Venado Tuerto- está a 200 kilómetros.
"Manejar trámites de importación y exportación en la ciudad disminuye los gastos operativos. Hay una importante reducción de los costos logísticos. Ya no es necesario pagar fletes para transportar todo y disminuye el riesgo de robo que se da con el envío y trasbordo de la mercadería hacia las grandes ciudades", dijo Ovidio Butani, gerente general de Cooperación Seguros, grupo al que pertenece Celimex, empresa que explotará el depósito fiscal.
Darío Mascioli, secretario de Desarrollo Productivo de Venado Tuerto, comentó que hace más de siete años que las empresas santafecinas reclamaban una zona primaria aduanera. Dijo que, más allá del tiempo y dinero que ahorrarán -"el contenedor sale precintado y eso agiliza el paso por la frontera"-, la iniciativa es una "invitación" para que las pymes de la zona se acerquen al comercio exterior.
El discurso de Echegaray es similar. Explicó que la apertura de este tipo de áreas es parte de la política de "acercamiento" de la Aduana al productor. "Trabajamos en el difícil equilibrio que significa ejercer control y facilitar las operaciones. En lo primero hicimos mucho; en lo segundo, desarrollamos herramientas como la aduana domiciliaria y la aduana factoría, el régimen de operador económico confiable y la apertura de zonas primarias aduaneras, todas plataformas de servicios que sirven para la construcción de polos de desarrollo orientados al comercio exterior". Por eso, agregó, en diciembre último se inauguró una zona primaria aduanera en Tandil y en los próximos días ocurrirá lo mismo en Salto, provincia de Buenos Aires.
Echegaray dijo que esto sirve para "descomprimir las fronteras terrestres, pero también para aliviar el colapso, el embudo, que existe hoy en los puertos argentinos. La infraestructura es insuficiente por el volumen de comercio que tiene el país".
En el país hay 62 aduanas y alrededor de 600 puntos operativos de control, entre zonas primarias y depósitos fiscales, 80 puertos, 147 pasos fronterizos y 20 aeropuertos habilitados para el comercio internacional, atendidos por 4800 agentes aduaneros.
Por Florencia Carbone
04/03/08
LA NACIÓN

