Aún no hay pistas firmes, por el ataque a balazos que sufrió el viernes pasado Eugenio Alberto Díaz, delegado gremial portuario del sudeste de Rosario. Excepto el robo, descartado por los investigadores, se manejan varias hipótesis, entre ellas, la interna gremial.
Aún no hay pistas firmes, por el ataque a balazos que sufrió el viernes pasado Eugenio Alberto Díaz, delegado gremial portuario del sudeste de Rosario. Excepto el robo, descartado por los investigadores, se manejan varias hipótesis, entre ellas, la interna gremial.
Eugenio Alberto Díaz, de 55 años, fue herido de dos balazos en la pierna derecha mientras conducía una moto. Está fuera de peligro, pero sigue internado en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez. Fue herido cuando iba a la sede del gremio, ya que es secretario adjunto del Sindicato Unidos Portuarios de Argentina de Rosario (SUPA).
"Le pregunté si le había visto la cara pero me dijo que no. Le apuntó con el arma y disparó", contó a Clarín Arnoldo Silguero, secretario general de SUPA, después de dialogar con Díaz que seguirá internado hasta hoy.
Tanto Díaz como la Policía, descreen de un intento de robo. Otro motociclista se le acercó a Díaz por detrás y le disparó: "El pensó que había estallado una cubierta, hasta que esta persona se le puso a la par y le gatilló dos veces más", dijo Silguero.
Una de las líneas que siguen los investigadores, analiza su relación con la muerte de un trabajador portuario en marzo de 2007 y caratulada como "muerte dudosa". Hugo Omar Camejo fue visto por última vez el 6 de marzo de ese año en su trabajo y estuvo desaparecido más de diez días hasta que lo hallaron flotando en el río, a la altura de Villa Constitución. Los familiares de Camejo denunciaron a Díaz, cuyo sobrenombre sería "Pichichu", como uno de los involucrados en su asesinato. Consultado por Clarín, Silguero negó la acusación y aclaró que "Pichichu" es un estibador portuario, de baja estatura, afiliado al gremio, pero que no tiene "nada que ver" con el dirigente baleado. Según fuentes policiales, "la familia (de Camejo) señala que este hombre (Díaz) estaba en el lugar cuando desapareció el operario".
El ataque a Díaz es el tercer episodio en dos meses que tiene a sindicalistas de Rosario como protagonistas. El pasado 28 de noviembre fue asesinado el dirigente camionero Abel Beroiz. Dos semanas después, un enfrentamiento entre dos ramas del sindicato de recolectores de residuos terminó con dos autos baleados y mutuas acusaciones.
04/02/08
CLARÍN
