Regresaban de Punta del Este a Buenos Aires. Una fuerte tormenta partió en dos su velero.
Regresaban de Punta del Este a Buenos Aires. Una fuerte tormenta partió en dos su velero.
Cuando recibieron la señal de socorro, la Prefectura y la Armada uruguayas desplegaron un operativo para rastrearlos por agua y por aire. En la búsqueda, hallaron el velero en el que viajaban desde Punta del Este hacia Buenos Aires, pero lo encontraron tumbado y vacío. Estuvieron flotando durante 16 horas hasta que, finalmente ayer, los dos argentinos que habían naufragado en la noche del viernes en el Río de la Plata fueron rescatados por dos lugareños.
Edgardo Fernández y Rodolfo Jaureguiberry reportaron la señal de socorro el viernes cerca de las 23, "en medio de un temporal de vientos estables de 50 kilómetros por hora y rachas de 70 kilómetros por hora", dijo a Clarín el jefe de Relaciones Públicas de la Prefectura uruguaya, Alejandro Añón. Contrarreloj y en medio de la tormenta, la prefectura uruguaya montó un operativo conjunto en el que colaboraron un ROU 12 (un patrullero de la Armada uruguaya), un helicóptero, una avioneta y una ADES 18, una embarcación de salvamento. Tres horas después, según Añón, encontraron "la embarcación tumbada, con las velas izadas y sin tripulantes a bordo" a seis millas de la costa uruguaya, donde desemboca el arroyo Cufré.
La dirección del viento terminó siendo crucial en sus destinos: los ayudó a arrimarse hasta alcanzar la costa de la playa Sur de Juan Lacaze, un balneario cerca de Colonia. Allí, a las 14.10, dos lugareños los vieron en el río y se arrojaron a salvarlos.
Los dos tenían síntomas de hipotermia y habían alcanzado a ponerse los chalecos salvavidas. Fernández, que también tenía puesto un traje de neoprene, fue trasladado a la Sociedad mutual de Obreros de Lacaze y dado de alta a las pocas horas. Jaureguiberry, de 42 años, fue llevado al Centro Asistencial de Salud Pública con hipotermia y seguirá internado al menos hasta hoy.
Jaureguiberry no es un improvisado en la materia: es socio del Club de Pesca y Náutica "Las Barrancas" de San Isidro y es timonel de Laser, un navegante experimentado que participó en distintas regatas de esa categoría. La embarcación llamada "Saudade" en la que viajaban es un velero de un mástil de entre siete y ocho metros de eslora. El barco es un Miura 25, un barco viejo de madera laminada de aproximadamente 30 años de antigüedad.
Por Gisele Sousa Dias
23/12/07
CLARIN
