Las autoridades de Nueva Zelanda investigan las causas del hundimiento de un arrastrero surcoreano ocurrido cerca de las costas de la Isla Sur. Hasta ahora se desconoce por qué se produjo la tragedia.
Las autoridades de Nueva Zelanda investigan las causas del hundimiento de un arrastrero surcoreano ocurrido cerca de las costas de la Isla Sur. Hasta ahora se desconoce por qué se produjo la tragedia.
Las autoridades confirmaron el rescate de 45 personas –de nacionalidad coreana, indonesia, filipina y china– en la mañana del miércoles, luego de que el Oyang 70 dio una vuelta de campana y se hundió.
Se recuperaron los cuerpos de tres tripulantes, pero hay otras tres personas desaparecidas, entre ellos el capitán. Se presume que perecieron ahogadas, luego de que se canceló la búsqueda porque se consideró que ya no hay posibilidades de encontrarlos con vida, informó la agencia AAP.
Los hombres no tenían puesto el equipo de inmersión, lo que hubiese permitido que sobrevivieran un máximo de tres horas aproximadamente en las aguas a 7°C.
El arrastrero de 82 metros de eslora se hundió a unos 800 kilómetros al sudeste de Dunedin, con lo cual el siniestro se produjo fuera del límite las 12 millas náuticas en las que Nueva Zelanda tiene la responsabilidad de investigar, pero se encontraba dentro de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) del país.
No obstante, la Comisión de Investigación de Accidentes de Transporte (TAIC) solicitó la cooperación de Nueva Zelanda.
“Disponemos de los recursos para realizar cerca de 40 investigaciones por año y ésta será una de ellas”, dijo el vocero de la TAIC, Peter Northcote.
“No sería nada extraño que la TAIC investigue el accidente de un barco de bandera extranjera en las aguas internacionales. La realidad es que los barcos tienen dificultades en cualquier lugar del mundo y una gran parte del mar no está dentro del límite de las 12 millas marinas de algún país”, explicó.
Según el Sindicato Marítimo de Nueva Zelanda, los informes iniciales de que el barco había dado una vuelta de campana en medio de un clima favorable fueron “extremadamente inquietantes”. El secretario general de la organización, Joe Fleetwood, dijo que el sindicato ayudará a establecer las causas del hundimiento, informó New Zealand Herald.
Algunos informes indican que el barco se hundió en apenas 10 minutos.
La embarcación tenía de 38 años de antigüedad y estaba registrada en el Registro Naviero Coreano, como propiedad de Sajo Oyang Corp. Operaba en las aguas de Nueva Zelanda desde la década de 1980, arrendada por la compañía Southern Storm Ltd, con sede en Nueva Zelanda.
Southern Storm afirma que el barco estaba en condiciones aptas y seguras para navegar.
Por Michael Loubet
19/08/10
FIS.COM

