Minimizan el reclamo por el Atuel

Mientras organizaciones ambientalistas y de productores reconocieron el derecho de La Pampa de reclamar mayor caudal de agua que llega por el río Atuel, el gobierno de Mendoza prefirió bajarle el tono a la polémica ante la amenaza de los pampeanos de acudir a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Mientras organizaciones ambientalistas y de productores reconocieron el derecho de La Pampa de reclamar mayor caudal de agua que llega por el río Atuel, el gobierno de Mendoza prefirió bajarle el tono a la polémica ante la amenaza de los pampeanos de acudir a la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

MENDOZA.- Fuentes del Ejecutivo provincial se limitaron a recordar la vigencia del fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación sobre la interprovincialidad del río y señalaron que Mendoza "mostró voluntad de llegar a un acuerdo" con la provincia vecina sobre la administración de las aguas.

Funcionarios de ambas provincias integran desde hace dos años una comisión negociadora que dio pocos frutos; incluso, el gobernador Julio Cobos envió una propuesta a su par pampeano, Carlos Verna, que no prosperó. Le sugirió que realizara obras de infraestructura para utilizar el caudal del río Colorado con el fin de compensar el déficit del Atuel, pero según fuentes del gobierno mendocino en la actualidad gran parte de los 34 metros cúbicos por segundo que recibe La Pampa se "vuelcan en el océano Atlántico".

En cambio, el presidente de la ONG ambientalista Oikos de Mendoza, Eduardo Sosa, dijo a LA NACION que apoya "el reclamo social de los pampeanos" y consideró que "Mendoza debe afrontar este problema como una deuda ecológica".

También pidió al gobierno provincial que "al menos se siente a dialogar para ver cómo se puede solucionar el conflicto" focalizado en el oeste de la provincia vecina, donde hubo "un humedal muy importante que se deterioró por la falta de agua". Agregó que, "a la luz de la nueva legislación y desde la perspectiva ecológica, vemos que tienen razón en reclamar una recomposición para el ambiente que fue degradado".

Sosa advirtió que la regulación de los ríos mendocinos con fines agrícolas también causó desertificación dentro del territorio provincial. Señaló que la localidad alvearense de Carmensa, antes regada por el Atuel, "pasó de ser una zona fértil a un enorme salitral en la actualidad".

El reclamo de las ONG pampeanas era analizado anoche en un encuentro que mantuvieron los productores asociados de la Cámara de Comercio de General Alvear y funcionarios del Departamento General de Irrigación. La calidad del agua es otro punto crítico: hoy los efluentes cloacales de la localidad de El Nihuil, en el sur de San Rafael, son volcados al río Atuel previo tratamiento en una cámara séptica que no tiene suficiente capacidad.

22/08/07
LA NACIÓN

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