En su segunda entrada al puerto marplatense, el Maruba Aconcagua cargó 100 contenedores, de los 500 lugares que tiene el portacontenedores disponible. También dejo algunos vacíos que llegan en promoción por el costo del servicio.
En su segunda entrada al puerto marplatense, el Maruba Aconcagua cargó 100 contenedores, de los 500 lugares que tiene el portacontenedores disponible. También dejo algunos vacíos que llegan en promoción por el costo del servicio.
El intenso viento que azotó el frente marino durante el fin de semana trastocó los planes y retrasó el cronograma pautado para la segunda entrada al puerto local del buque Maruba Aconcagua en su servicio requerido (exclusivo) a Mar del Plata para venir a buscar la carga pesquera refrigerada y llevarla a los mercados internacionales, previa escala en Río Grande Do Sul, fin de la travesía del expreso de la naviera nacional.
Previsto inicialmente que ingrese a puerto todos los últimos días hábiles de la semana, el buque de 167 metros pudo ingresar el sábado a la tarde – sin problemas pese a que el viento no se había calmado del todo – y partió rumbo a su destino ayer a primera hora.
Pese a la demora, no creen que haya inconvenientes en que mantenga la frecuencia semanal. El viaje hasta Río Grande demanda 30 horas de navegación. La carga esta vez fue más sustanciosa que en su primera incursión, cuando subió apenas 77 contenedores.
“Ahora salió con 100 contenedores enchufados completos”, informó Emilio Bustamante, gerente de la UTE que maneja la Terminal de Contenedores 2 del puerto local, ante la consulta de REVISTA PUERTO. Los estibadores que trabajan en la unión transitoria de empresa no sólo cargaron los tachos llenos, sino que bajaron algunos vacíos.
“Fueron alrededor de 130 que dejaron en el playón de contenedores. De ese total, unos 30 corresponden a la propia Maruba, con lo cual es un dato alentador que refleja la intención de la naviera de continuar con el servicio regular”, dijo el empresario, que también es miembro del Directorio del Consorcio Portuario.
Para el especialista la cifra que cargó el Aconcagua es incluso superior a las que venía cargando el Alianza Neuquén, el buque al servicio de Maersk y Hamburg Sud que venía ingresando al puerto local hasta que decidieron enfocarse en la fruta rionegrina ante la poca rentabilidad que generaba la pesca marplatense, que mueve unos 600/800 contenedores por mes.
“Ellos estaban cargando en los últimos viajes entre 45 y 50 contenedores desde Mar del Plata. Ahora con el mayor dragado es evidente que se puede levantar más carga”, subrayó Bustamante, quien sigue en contacto con los representantes de las navieras que abandonaron el puerto local en enero pasado.
“Según parece la cosecha no se prolongará más allá de abril, por lo que posiblemente el mes que viene el Alianza Neuquén regrese a operar en Mar del Plata”, reconoció Bustamante, quien evitó pronosticar qué pasará cuando ambas líneas compitan por la misma carga.
Por lo que se pudo saber, para los armadores pesqueros enviar el contenedor por el Maruba Aconcagua tiene un costo de 1.200 dólares. El servicio incluye el desembarco de un contenedor vacío en Mar del Plata. Obviamente, cuantos más contenedores se muevan, más barata será la tarifa individual. El plan de la naviera busca ganar competitividad: para los armadores, traer un contenedor vacío por la ruta 2 implica un costo que llega a los 3 mil pesos.
“Son números y ecuaciones extrañas”, indica Bustamante que prefiere no indagar en la metodología de costos que aplican las navieras. “Lo importante es que Mar del Plata recuperó el servicio de contenedores y todos los trabajadores ligados a la operatoria, pudieron conservar las fuentes laborales”.
Habrá que esperar para ver hasta que punto se resiente la rentabilidad de Maruba si apenas mueve el 20 por ciento de su capacidad de carga, sin que se abra el grifo de subsidios públicos. También será importante observar cómo incide el regreso de las otras navieras en el costo final del flete. Mientras tanto, incrementar el volumen de cargas será la única posibilidad que garantice la sustentabilidad del servicio.
Pero el presidente del Consorcio está en Miami buscando más cruceros para Mar del Plata, cuya presencia y beneficios para la ciudad, como su estadía en el puerto, demostraron ser insignificantes y efímeros.
Por Roberto Garrone / Fotos de Diego Izquierdo
17/03/10
REVISTA PUERTO

