Más presión de Bush por la extracción en alta mar

Responsabilizó a los demócratas del alza del combustible.

Responsabilizó a los demócratas del alza del combustible.

WASHINGTON.- El presidente norteamericano, George W. Bush, redobló su presión sobre el Congreso al acusar a los legisladores demócratas de bloquear sus propuestas energéticas y culparlos por el elevado precio de la nafta que pagan los estadounidenses.

En su alocución radial semanal, Bush insistió ayer en que el Congreso derogue la prohibición de las extracciones petroleras y de gas natural en la plataforma continental submarina para aumentar la producción nacional de energía, algo que ya había solicitado hace algunos días.

Los demócratas han rechazado esa iniciativa, al señalar que no permitirá bajar el costo del combustible y que sólo beneficiará a las firmas petroleras.

"Este es un momento difícil para muchas familias estadounidenses , dijo Bush. "El encarecimiento de los precios de la nafta y la incertidumbre económica puede afectar desde los alimentos que ponen los padres en la mesa hasta el lugar al que pueden ir de vacaciones", añadió Bush al insistir en su presión al Congreso, dominado por los demócratas.

Bush dijo que las extracciones submarinas podrían producir hasta 18.000 millones de barriles de crudo, aunque pasarían años antes de comenzar su explotación. Las exploraciones submarinas de hidrocarburos fueron prohibidas por el Congreso en 1982 y por un decreto ejecutivo firmado por el entonces presidente George H. W. Bush, padre del actual mandatario, en 1990.

La limitación se estableció inicialmente en 1969, por una grave "marea negra" frente a las costas de California.

El hermano de Bush, Jeb, se opuso tenazmente a esas exploraciones cuando fue gobernador de la Florida. Por lo tanto, la propuesta formulada ahora por el mandatario derogaría la decisión de su padre, aunque el presidente insistió en que el Congreso debe actuar primero y luego el Ejecutivo realizará los cambios que le correspondan.

Los legisladores demócratas rechazaron la propuesta, por considerar que las petroleras cuentan ya con permisos para explorar 27.520 millones de hectáreas de tierras federales y de la plataforma costera que no han sido desarrolladas. Pero Bush quiere a toda costa explotar petróleo en mar abierto para bajar los precios y hasta pidió que se permita extraer el fluido en una reserva nacional de Alaska.

Resistencia más débil

La iniciativa de Bush ya genera una variedad de reacciones. Los empresarios turísticos en Florida y California están cada vez más nerviosos, y los ecologistas, indignados: durante décadas, la explotación de petróleo delante de la costa estadounidense era considerada tabú, y la perspectiva de tener torres de perforación en el horizonte era considerada impensable tanto para los demócratas como para muchos republicanos.

Pero desde que el precio del petróleo bate cada vez nuevos récords y los costos del combustible hacen más difícil la vida a los estadounidenses, el frente de resistencia parece debilitarse.

Según comentaba hace unos días Los Angeles Times , el movimiento ecologista "se encuentra de repente otra vez a la defensiva" y algunos de los apoyos de los que gozaba desde hace décadas empiezan a tomar distancia.

Agencias AP y DPA

Regreso al tren

• WASHINGTON (AP).- Los elevados precios del petróleo y del combustible para aviones ha beneficiado a Amtrak, la compañía de trenes estadounidense: los viajeros están volviendo a utilizar ese medio de transporte. Mayo fue récord para Amtrak en número de pasajeros e ingresos por venta de pasajes. Pero la empresa se ha achicado tanto en los últimos años por dificultades financieras que posiblemente tendrá problemas para satisfacer ya la creciente demanda.

22/06/08
LA NACION

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