Puertos bonaerenses.
Puertos bonaerenses.
Es curioso. La competitividad de los puertos bonaerenses está hoy en boca de las autoridades. Pero lo insólito es que el disparador del análisis es un impuesto, no un diseño estratégico que desarrolle el potencial de los puertos al norte y sur de la Capital Federal, explotando sus características para el transporte de graneles sólidos y líquidos, carga proyecto, automóviles y contenedores.
Con la sequía presupuestaria, la provincia quiso irrigarse con un aumento en los ingresos brutos de los puertos, obligándolos a pagar 3, 6 y 18 pesos por "tonelada" de carga removida, cargada y descargada, respectivamente.(Digresión al margen: una tonelada de camioneta pagaría lo mismo que una de poroto. Pesan lo mismo, pero no valen lo mismo).
Empresarios y trabajadores se unieron por el espanto. Un puerto como el de San Pedro, muy fuerte en cítricos, debería afrontar incrementos en su alícuota que podría desincentivar la operatoria allí en favor del puerto de Buenos Aires o de Santa Fe.
La reflexión, en este caso, sobrevino a la acción. Ahora -aprobada ya la ley- el gobierno provincial "analizará" nuevas normativas para lograr un equilibrio entre la angustiante necesidad de mayor recaudación y la no pérdida de competitividad en los puertos.
Buenos Aires tiene numerosos puertos para graneles líquidos y sólidos; la más moderna y grande terminal automotriz; una terminal de contenedores que está ampliando su muelle y recibirá nuevas grúas, y una inversión en ciernes de otra terminal por 250 millones de dólares.
La provincia se preocupa más por una pérdida de competitividad autoinducida que por una ganancia planificada y ejecutada.
Por Emilano Galli
29/09/09
LA NACION
