Más oferta de hacienda y caída de precios por una crecida en el Paraná

Cerca del 4% del stock ganadero se encuentra en la región. Se están evacuando cerca de dos millones de vacunos que se crían en los valles del río. Muchos productores los tienen que malvender. Entre Ríos es la zona más crítica. En marzo se agravaría la situación.

Cerca del 4% del stock ganadero se encuentra en la región. Se están evacuando cerca de dos millones de vacunos que se crían en los valles del río. Muchos productores los tienen que malvender. Entre Ríos es la zona más crítica. En marzo se agravaría la situación.

A veces no se sabe de dónde puede venir la gauchada. Los funcionarios de Economía que se ocupan de evitar una suba de los precios de la carne deberían agradecerle al Río Paraná. Es que una gran creciente en ese inmenso cauce está obligando a los ganaderos a evacuar a toda prisa cerca de 2 millones de vacunos de las islas, y a malvender sus animales, deprimiendo los precios.

Desde hace un mes que los ganaderos "de las islas" saben que se les viene el agua. Y la noche, porque esas enormes islas, desde Corrientes a Buenos Aires, se han convertido en uno de los principales refugios para la hacienda vacuna, que desde hace varios años viene siendo desplazada a zonas marginales por el avance de la soja en tierra firme. No se sabe a ciencia cierta cuánto ganado albergan las islas del Paraná, pero se estiman de 1,5 a 2 millones de cabezas. Es decir, de 3 a 4% del stock nacional.

Por fortuna, se trata de una crecida anunciada. El INA (Instituto Nacional del Agua) puede pronosticar la altura de los ríos con varias semanas de anticipación, tomando en cuenta las lluvias caídas bien al norte, donde nace la cuenca. Los peores pronósticos apuntan a mediados de marzo. Raúl Lopardo, titular del organismo, confirmó que "es altamente probable una creciente y, en consecuencia, que deban ser evacuadas todas las cabezas de ganado que están pastando en el valle del Paraná". La última gran inundación fue en 1998.

En Corrientes desde hace un mes se trabaja sin pausa. Ricardo Mathó Meabe, titular de la Federación de sociedades rurales de esa provincia, relató que primero salió la hacienda "gorda", que fue a parar rápido al matadero. "Los frigoríficos se aprovecharon y masacraron a los que debían vender", relató. Los precios del novillo bajaron de 5 a 4,40 pesos por kilo en gancho. Ahora se está sacando la hacienda "liviana". Como no hay lugar, muchas vacas pastan al costado de las rutas.

Entre Ríos es la zona más crítica, por la gran cantidad de animales que hay en las islas, unos 800.000. El Gobierno local y los ganaderos ya lanzaron un plan de contingencia para llevar los vacunos a tierra firme. Luis Miguel Etchevehere, directivo de la Sociedad Rural, indicó que son escasas las balsas (transportan de 20 a 40 animales por viaje) y que tampoco ayuda la pobre infraestructura portuaria de la región. "Es un cóctel explosivo", opinó.

Raúl Víctores, de la Rural de San Pedro, es uno de los afectados. En su caso, pasó sus vacas de una isla baja y sin defensas a otra con terraplén. "El agua está caliente, hay mucho pasto y la hacienda está en buen estado. Si tiene un dormidero, la cosa no va a ser tan compleja", se ilusiona, acostumbrado al Paraná y enojado con quienes se aprovechan de la emergencia, ofreciendo poca plata por las vacas. También en Buenos Aires el crecimiento de la ganadería en el Delta ha sido geométrico. En San Pedro el stock pasó de 13.000 cabezas a 26.000. Y en Ramallo, de 35.000 a 50.000.

Por Matías Longoni
mlongoni@clarin.com

19/02/07
CLARIN

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