Más claves para el desarrollo portuario y logístico de la Argentina

Sería inútil seguir discutiendo hoy en la Argentina si el puerto de Buenos Aires tiene que quedarse o irse, sobre todo si se lo pone fuera del contexto del Area Metropolitana de Buenos Aires y de una planificación del transporte y de su logística en el plano nacional, que incluya la idea de constituir un sistema portuario.

Sería inútil seguir discutiendo hoy en la Argentina si el puerto de Buenos Aires tiene que quedarse o irse, sobre todo si se lo pone fuera del contexto del Area Metropolitana de Buenos Aires y de una planificación del transporte y de su logística en el plano nacional, que incluya la idea de constituir un sistema portuario.

Creo que los argentinos ya hemos perdido mucho tiempo en discusiones y peleas inútiles. La realidad es que el puerto de Buenos Aires está hoy congestionado, fruto de una desinversión y desatención por parte del Estado, y si aún hoy sigue siendo competitivo esto se debe a la muy buena labor realizada por las terminales privadas.

Ante esta situación, otros puertos se empiezan a desarrollar como alternativas en la Argentina, y los puertos competidores de Buenos Aires en la región vienen hace años creciendo mucho (como Santos, Montevideo, Itajaí o Rio Grande do Sul).

El puerto de Buenos Aires es entonces sólo uno de los temas por tratar dentro de la agenda seria y transformadora que la Argentina necesita para poder insertarse en el mundo, ser competitivos y poder agregar valor a sus exportaciones. Los trabajos efectuados en el Diplomado de Gestión Portuaria en Rosario demuestran que existe una excesiva concentración de cargas contenedorizadas en el puerto de Buenos Aires, y que por ello las exportaciones están teniendo extracostos muy altos que afectan a la producción en general. Pero esto no significa que el puerto de Buenos Aires desaparezca, sino que sea un eslabón más del sistema portuario nacional.

¿Por qué países como Brasil, Chile o Uruguay toman hoy al comercio exterior y a los puertos como estratégicos y la Argentina -siendo un país marítimo-portuario- sigue yendo en contra de las economías de transporte, subsidia al transporte terrestre, castiga al fluvial y genera deseconomías dañinas e improductivas?

Nuestra ley de puertos tuvo un efecto muy favorable en un principio, pues alentó a la inversión privada pero al mismo tiempo dejó casi sin funciones al Estado. Este fue un gran desequilibrio que hoy se siente porque existen grandes necesidades de inversiones en infraestructuras de transporte y logísticas que, si no acompaña el Estado, los privados no podrán hacerlas y quedarán aislados. Un puerto hoy es un nodo logístico más de toda la cadena, y si no tiene buena conectividad pierde cargas y mercado.

El Estado es hoy clave en el mundo moderno para el desarrollo portuario y logístico. Pero por esto entendemos que en un mundo moderno existe un Estado moderno que juegue un papel de control y fiscalización; que apoye fundamentalmente la producción sin ser intervencionista (crear más mercado), que aliente la inversión privada y practique la idea generalizada de "generar riqueza" para poder distribuirla con mayor equidad. Estas son las recetas exitosas que ya no sólo aplican algunos países europeos, sino muchos vecinos como Brasil, Chile, Uruguay, Colombia y ahora Perú. Si queremos hablar de un Sistema Portuario Nacional, debemos contar entonces con un Estado moderno, que impulse nuevos negocios y planifique global e integralmente.

Partiendo de esa base, es necesario un Plan Argentino de Logística y Transporte (PALT), a semejanza del Plan Nacional de Logística y Transporte de Brasil, que partió de una base muy importante para su realización: el plan se elaboró en conjunto con el sector privado, atendiendo sus necesidades para facilitar el camino y alentar la inversión.

Para realizar este plan debe partirse de un análisis detallado de los flujos de transporte actuales y de las cadenas logísticas, y de la demanda real de transporte, estudiando cuáles son los problemas actuales para que las empresas puedan exportar o importar, y cuáles son todos los factores intervinientes en los costos logísticos. De esta manera, luego, se podrán efectuar planes estratégicos y de desarrollo portuario nacional o provinciales.

Pero como más que hablar nos gusta actuar, nuestra asociación ya está trabajando formando comisiones técnicas para desarrollar e impulsar este Plan Argentino de Logística y Transporte que nuestro país necesita, con una mirada a los próximos 20 años.

Intentaremos convocar a todos los sectores, consensuar políticas de desarrollo y acordar los planes de ejecución, para que queden sellados como una verdadera política de Estado. Este es nuestro desafío, y los invitamos a sumarse. Por Gustavo Anschutz

10/03/09
LA NACIÓN

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