Mar del Plata: herido de bala en una pelea entre trabajadores de la pesca

Mar del Plata: herido de bala en una pelea entre trabajadores de la pesca

La tranquila postal del puerto de Mar del Plata -las añosas lanchas amarillas hamacándose sobre las aguas- quedará para otro día. La de ayer fue una jornada de furia en la principal terminal pesquera del país, donde un enfrentamiento entre grupos de trabajadores terminó con un joven herido de un balazo en el pecho y algún coche quemado. El clima anoche era de extrema tensión. Tanta que el intendente Daniel Katz solicitó al Gobierno que envíe "fuerzas federales".

La tranquila postal del puerto de Mar del Plata -las añosas lanchas amarillas hamacándose sobre las aguas- quedará para otro día. La de ayer fue una jornada de furia en la principal terminal pesquera del país, donde un enfrentamiento entre grupos de trabajadores terminó con un joven herido de un balazo en el pecho y algún coche quemado. El clima anoche era de extrema tensión. Tanta que el intendente Daniel Katz solicitó al Gobierno que envíe "fuerzas federales".

Los incidentes comenzaron a las 9.30 en la zona portuaria. Un grupo de "fileteros" de merluza que impulsaba un paro de dos días se apostó frente a una empresa donde otros como ellos habían decidido no plegarse a la medida de fuerza. Desde adentro salió una bala calibre 22, que fue a dar en el tórax de Diego Argañaraz, de 23 años. El joven fue hospitalizado y estaría fuera de peligro, porque el proyectil no perforó "ningún órgano vital". Dos hombres fueron detenidos y se secuestraron un revólver y una carabina calibre 22. Sobre el mediodía, unas 200 personas hicieron sentir su bronca: rompieron autos, ventanas y hasta apedrearon al fiscal Carlos Pelliza, que intervino en la causa. Hasta que fueron reprimidos por la Policía.

El origen del desmadre hay que buscarlo meses atrás. En julio, obreros nucleados en cooperativas de trabajo bloquearon durante semanas el puerto marplatense y forzaron una negociación con empresas y autoridades. Como la merluza no abunda este año, no tenían trabajo. Y como no eran empleados sino socios de dudosas cooperativas, tampoco cobraban. Por eso reclamaron el "blanqueo" y un básico de 800 pesos. La comisión creada para dar respuesta a esos reclamos tenía un plazo de 100 días.

Todavía había tiempo, pero los fileteros comenzaron a impacientarse cuando la empresa Giorno -donde se inició el conflicto- avisó que "no tenía por qué registrarlos", según admitió a Clarín un funcionario cercano a las negociaciones. Las cooperativas, que convierten a los fileteros en variable de ajuste ante cada crisis del sector, gozan de buena salud hace 17 años. Según la CTA, de 8.000 hombres que trabajan en el fileteado, sólo 2.000 lo hacen en relación de dependencia.

"Ayer hubo un herido, pero esta semana se oyeron tiros en el puerto todas las noches", dijo otra fuente. Quienes se enfrentan son fileteros que quieren volver al paro contra otros trabajadores que avalan la vía negociadora del Sindicato de Obreros de la Industria del Pescado (SOIP).

Por Matías Longoni

28/09/07
CLARIN

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