Varias organizaciones dicen que la catástrofe pudo haberse evitado y que dejará secuelas durante años.
Varias organizaciones dicen que la catástrofe pudo haberse evitado y que dejará secuelas durante años.
Los naufragios han dejado tres fallecidos, 20 desaparecidos y al menos 30.000 aves migratorias muertas
– Tres víctimas mortales confirmadas,
– 20 desaparecidos y
– un vertido de miles de toneladas de azufre y fuel
es el resultado inicial de los múltiples naufragios ocurridos el domingo debido a la peor tormenta registrada en los últimos 30 años en los mares de Azov y Negro, y en el estrecho de Kerch, cerca de las costas de Rusia y Ucrania.
– Cinco buques se hundieron,
– seis quedaron encallados y
– al menos 30 tuvieron que refugiarse en los puertos cercanos.
«Es un caso sin precedentes en la historia de esta región», dijo un portavoz del departamento local para situaciones de emergencia. Al menos
– 1.300 toneladas de fuel, según datos oficiales, y unas
– 7.000 de azufre fueron vertidas en las aguas.
El subdirector del Servicio Federal de Protección de la Naturaleza de Rusia, Oleg Mitvol, informó el domingo de un «incidente ecológico serio», mientras varias oenegés denunciaron «una catástrofe ecológica», considerando que el combustible y el azufre pueden contaminar gravemente el agua y las costas.
El estrecho de Kerch es un importante punto de paso de las aves migratorias que se dirigen hacia el sur en este período del año y donde también viven tortugas del mar Negro.

Según un representante de la Administración regional de la provincia rusa de Krasnodar, «han fallecido en el litoral al menos 30.000 pájaros y otros tantos están manchados de aceite negro, lo cual significa que también morirán». La misma fuente advirtió también que, además del fuel ya vertido en el mar, hay peligro de nuevos derrames: «Siguen encalladas dos barcazas que tienen a bordo casi 8.000 toneladas de productos petroleros», señaló.
La mancha de fuel -de unos 12 kilómetros- alcanzó orillas de la costa rusa ayer por la mañana, según informaron las autoridades portuarias. «La mancha ya llegó a la orilla. Las aves se posan sobre el fuel y mueren», aseguró Alexandr Dovgal, director adjunto de la filial de la Corporación Portuaria Rusa en Tamansk.
«Todo el mundo fue alertado, pero no se emitió ninguna orden estricta para llevar los barcos a lugares seguros»
El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) criticó ayer la falta de medidas para evitar la catástrofe y dijo que las verdaderas consecuencias para el medio ambiente tardarán en conocerse. «Todo el mundo fue alertado de la tormenta antes del 11 de noviembre, pero no se emitió ninguna orden estricta para llevar los barcos con cargamento contaminante a lugares seguros», lamentó en un comunicado divulgado en Ginebra.
El subdirector del Servicio Federal de Protección de la Naturaleza, Oleg Mitvol, viajó a la zona al frente de una comisión de investigación. «Los trabajos para restablecer el estado ecológico del estrecho llevarán meses», declaró.
Por su parte, el experto en energía nuclear de Greenpeace, Vladímir Chuprov, tachó de «catástrofe ecológica» el vertido. «Las secuelas pueden prolongarse durante años o decenios», dijo. Para el responsable del programa de Petróleo y Gas de WWF-Rusia, Alexey Knizhnikov, «el accidente es la consecuencia de navegar por el mar con buques diseñados para transitar por ríos», incapaces de soportar las fuertes tormentas.
Por el momento, las autoridades locales ucranianas y rusas han movilizado a más de un centenar de infantes de marina y escuadrones de limpieza para las labores de recogida del fuel.
Además, un equipo de especialistas sobrevoló la zona para estimar la magnitud de la catástrofe. «A partir de los resultados de la inspección, los especialistas harán un pronóstico sobre las posibles secuelas ecológicas», aseguró Víctor Beltson, del Ministerio de Emergencia.
13/11/07
LA VOZ DE GALICIA

