Los tangoneros amenazan con no salir a pescar en 2010

Los tangoneros amenazan con no salir a pescar en 2010

Las empresas pesqueras que operan en Santa Cruz enviaron una dura carta al Gobernador solicitando se atiendan los reiterados reclamos del sector langostinero. De no mediar una solución dicen, no saldrán los barcos a pescar durante la temporada 2010. Solicitan medidas para no llegar a esta situación.

Las empresas pesqueras que operan en Santa Cruz enviaron una dura carta al Gobernador solicitando se atiendan los reiterados reclamos del sector langostinero. De no mediar una solución dicen, no saldrán los barcos a pescar durante la temporada 2010. Solicitan medidas para no llegar a esta situación.

Casi al mismo tiempo que las empresas radicadas en la ciudad santacruceña de Puerto Deseado renunciaban al Consejo Municipal Pesquero, llegaba a manos del Gobernador Daniel Peralta una carta de las mismas firmas, a través de la cual anunciaron la posible suspensión de las actividades durante 2010. Reclaman reconocimiento por las inversiones realizadas en la provincia, la generación de mano de obra y el desarrollo de ciudades como Puerto Deseado en los últimos veintiocho años. Altos costos y derrumbes en las ventas son las variables que amenazan el inicio de las operaciones pesqueras del próximo año. Para revertir en parte la situación, las empresas solicitaron al Gobernador se tomen medidas para recuperar el oxígeno.

"La industria pesquera ha motivado en los últimos 28 años, un cambio total en el perfil social y económico de Puerto Deseado, que ha pasado de ser una pequeña ciudad agrícola ganadera de no más de 4.000 habitantes, para transformarse en un importante puerto pesquero de la Argentina con 20.000 habitantes". Así comienza la carta enviada al Gobernador de Santa Cruz, firmada por los representantes de trece empresas, entre las que se destacan Arbumasa, Argenova, Conarpesa, Empesur, Harengus, Pesquera Santa Cruz, Pespasa, Santa Elena y Viera.
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"Este espectacular desarrollo fue consecuencia de multimillonarias inversiones en dólares de las empresas que apostaron a radicarse en el lugar, tanto en buques equipados con la última tecnología como en la construcción de plantas en tierra aprobadas para exportar a los mercados mundiales más exigentes", prosigue la carta y casi como si se tratara de hijos dolidos, las empresas reclaman: "Sentimos que no se ha reconocido a la industria pesquera como responsable del gran desarrollo obtenido, sino que parte de la comunidad manifiesta permanentemente su disconformidad hacia las empresas, aduciendo que no dejan nada en la Provincia.

Es que realmente Deseado ha crecido alrededor de las plantas pesqueras. Pescasur –hoy Vieira– fue la primera empresa importante que se instaló en este puerto, inhóspito en aquellos tiempos, dando comienzo al desarrollo de una pesquería hasta entonces despreciada, el langostino. El mismo que en las épocas de bonanza dio al pueblo una vida que hace 30 años nadie hubiera imaginado.

Pero desde hace tres años el langostino dejó de ser el oro naranja, que –se suponía– daría riquezas inagotables. Ya no ofrece rentabilidad extraordinaria y probablemente no vuelva a darla. Los empresarios ponen como ejemplo de la situación de crisis que atraviesan, el constante alza en los costos de los últimos años, entre los que figuran, en primer lugar, los elevados sueldos de tripulación, combustible y los altos costos operativos del puerto, que los coloca en una situación de desventaja comparativa con quienes operan, por ejemplo, desde Mar del Plata. A ello debe sumársele la baja estrepitosa del precio del langostino y la no menos notable caída de las ventas. Es por esta combinación de variables que "hoy nuestra estructura de costos muestra claramente que nuestros costos de explotación están por encima del precio de venta de nuestra producción", declaran textualmente los firmantes del documento.

Ante esta situación, los empresarios han decidido –y así lo comunican al Gobernador– "que de mantenerse las actuales circunstancias operativas en la Provincia y en especial en Puerto Deseado, será imposible sacar a pescar los buques tangoneros en la temporada 2010, ya que las empresas se han quedado sin capital de trabajo y apoyo crediticio".

Aclaran que son conscientes de los problemas que se generarán pero que a su vez se encuentran impedidos de remediar esta situación y solicitan sean tenidos en cuenta y atendidos sus reclamos, que sintentizan en cinco medidas de emergencia: reducción del precio de los permisos provinciales de pesca -–actualmente tienen un valor de 300.000 pesos–, tasas y cánones provinciales. Solicitan, como desde hace años vienen haciéndolo, la recuperación de los reembolsos por puertos patagónicos. También –y al igual que lo hicieran el año pasado–, piden una reducción, suspensión y/o eliminación de las retenciones a la exportación, mientras se mantenga la crisis; y devolución del IVA en tiempo y forma de acuerdo a leyes vigentes y el pago de los reintegros a la exportación.

Además –y recordando lo que sucedió hace dos años, cuando muchas plantas fueron incendiadas por un turba apañada por el poder político y gremial– las empresas solicitan "asegurar la paz social", ante las discusiones salariales, ya que piden como última medida "seguridad jurídica en las negociaciones remunerativas y de condiciones laborales, que permitan una justa y equitativa remuneración en el sector y concurrencia con la realidad internacional".

El futuro cercano de Puerto Deseado parece estar atado a las decisiones que tome el gobernador Daniel Peralta para garantizar o no la salida de los buques tangoneros en 2010. Si los barcos no salen a pescar la situación en el pueblo podría tornarse insostenible, ya que no existe allí ninguna industria que pueda absorber a los desocupados que dejaría la pesca ni reemplazar la riqueza que ella genera.

Por Karina Fernández / Fotos de Pablo de la Villa

23/11/09
REVISTA PUERTO

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