Los riesgos de ir por el jurel lejos de la costa (Chile)

Un factor inédito y ligado a riesgos emergentes debutó este año en la pesca de jurel que desarrollan unas 55 naves de la Región del Biobío. En forma incipiente, los tripulantes comienzan a debatirlo entre ellos y a plantearlo a la autoridad marítima.

Un factor inédito y ligado a riesgos emergentes debutó este año en la pesca de jurel que desarrollan unas 55 naves de la Región del Biobío. En forma incipiente, los tripulantes comienzan a debatirlo entre ellos y a plantearlo a la autoridad marítima.

El asunto deriva en que la flota tuvo que buscar el recurso, en promedio, a 670 millas de costa, llegando hasta las 1.100 millas. Pescar en alta mar significa hoy nuevas condiciones de trabajo, compartidas por toda la actividad marítima mundial, tanto mercante como pesquera, que obliga a las naves a permanecer por semanas sin tocar la costa, de acuerdo con lo publicado en el diario El Sur.

En el Sindicato de Tripulantes que dirige Arturo Arteaga, el integrante de la directiva, Hugo Roa, reconoció que "se ha estado pescado a las mil millas y el más afectado es el personal embarcado, es decir, patrones, motoristas y tripulantes, porque han estado realizando mareas (navegaciones) sumamente largas, de hasta 20 y 30 días. Normalmente, se pescaba tres a cuatro días, pero ahora hay barcos que hacen dos o tres mareas en el mes".

Los cambios son radicales, dice, y obligan a contar con preparación sicológica, además de pensar en cómo mejorar la seguridad ante, por ejemplo, eventualidades como un accidente grave o enfermedad, porque no hay modo de llevar auxilio a esas distancias.

El jefe de Flota de Pesquera Bio Bio, Patricio Herrera, calcula que unos 30 de los 55 barcos tienen autonomía para ir a 600 o 670 millas. Asegura que los riesgos de navegar a distancias a las que no se puede llegar ni siquiera con un helicóptero, son inherentes a ciertos modos de la actividad y que las empresas los minimizan embarcando personal muy profesional, preparado y apto. El tipo de auxilio que se puede brindar en caso de accidente está normado por ley, subraya, y no se puede zarpar sin lo que ella exige en personal y elementos.

"Además, hay varias empresas, como la nuestra, que están invirtiendo en plantas desalinizadoras para tener más agua de la que permiten los estanques; aumento de la capacidad de embarque de petróleo; telefonía y televisión satelital; todo para hacer más cómodas las navegaciones", informa el encargado de los barcos.

09/12/09
AQUA – CHILE

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