Baja es la abundancia del jurel.
Baja es la abundancia del jurel.
Esa sentencia fue dictada por los científicos de los países que participaron en el Taller Técnico de la Organización Regional de Pesca (ORP), quienes están "dolidos" porque, a nivel de negociadores, no se adoptaron medidas en consecuencia si no que, por el contrario, decisiones que puede llevar a una cascada de eventos que deterioren el recurso del que, en Chile, dependen 11.542 empleos directos.
Una prueba preocupante de las dificultades por mantener los altos desembarques de antaño es que el total, a octubre del 2009, llegó a 769,5 mil t, lo que es un 5% menos que en el 2008, conforme con lo publicado en el Diario El Sur.
El director del Instituto de Investigación Pesquera (Inpesca), Aquiles Sepúlveda, ha participado en siete reuniones de la ORP, así como en un taller FAO respecto de la temática. La última cita, en Auckland (Nueva Zelanda), dejó mal a todos los científicos, asegura.
¿A qué convicción llegaron respecto del estado del recurso?
Se determinó que el jurel se encuentra en una condición de baja abundancia, con muy bajo o casi ningún aporte de tres grupos de edad a la pesquería en alta mar, lo que se debería a pobres reclutamientos. La fracción adulta del recurso está disminuida y en riesgo de no poder mantenerse en niveles que permitan la renovabilidad del recurso. Por esto, la recomendación principal fue que debía reducir la mortalidad por pesca sobre todo el recurso y, por ende, la necesidad de reducir las remociones (capturas) que se ejercen sobre el jurel.
¿Cómo evalúa los acuerdos adoptados?
Estos no fueron para nada acordes con la recomendación técnica, ni en el marco de querer aplicar medidas de conservación efectivas sobre este recurso. Muy por el contrario, establecen "ventanas" para que ingresen más actores (más naves y más toneladas de registro grueso) y, por lo tanto, estas naves intentarán obtener más capturas. La medida de regulación de capturas establece "voluntaria moderación" en la extracción a ejercer desde el 2010 en adelante.
¿Qué provocará esto?
La especie se verá afectada por una mayor presión de pesca en alta mar y, por eso, no se garantiza para nada que el recurso se protegerá. El aumento, o incluso el mantenimiento de las capturas, seguirán contribuyendo a un deterioro de la fracción desovante y adulta del jurel.
¿Habrá efecto sobre los porcentajes que tiene Chile en la captura mundial y su futura participación?
Efectivamente, mientras tengamos un recurso distante de los puertos de desembarque, será cada vez más difícil y menos disponible de capturar. El tiempo que se mantenga la carrera por la pesca en alta mar, sin que se controlen las capturas totales, sólo favorece a aquellos que ingresen como nuevos actores, poniendo en desventaja a aquellos que tienen más historia, como es el caso de Chile.
En lo inmediato ¿es efectivo que la proyección de desembarque anual está lejos de la cuota de 1,4 millones de t? ¿Por qué ocurre eso? Se comenta que el pez se encuentra a mil millas de la costa de Chile, ¿es así?
Desde el 2002, el jurel se encuentra más distante de la costa y por fuera de la Zona Económica Exclusiva. Sólo en el 2006, se acercó más, pero de ahí en adelante se continuó alejando y la captura esperada el año venidero en la pesquería de la zona centro-sur de Chile no debería superar las 700 mil t. Esto ha sucedido debido a la paulatina reducción en el número de individuos de la biomasa adulta y la existencia de zonas de alta mar con suficiente cantidad de alimento para una población adulta reducida y contraída.
Sepúlveda resalta que en esta reunión, los científicos trataron temas técnicos totalmente dedicados a la problemática de lo que sucede con el jurel, con reportes nacionales de varios países, estadísticas compiladas por la Secretaría Interina de la ORP y numerosas contribuciones científicas de indicadores de la condición o diagnóstico del recurso.
09/12/09
AQUA – CHILE

