Todos contra el desastre, adolescentes y jóvenes suman su aporte.
Todos contra el desastre, adolescentes y jóvenes suman su aporte.
A cuatro días de descubierto el derrame y mientras decenas de vehículos ingresaban y salían del predio de Prefectura, en las instalaciones de la Unión Vecinal funcionaba ayer el Comité de Emergencia. No había tiempo de distracciones en Caleta Córdova.
En la dependencia naval era incesante el movimiento y un singular panorama mostraba que la solidaridad aún cuenta. Mientras el sábado se registraban más de 200 voluntarios, en la mañana de domingo llegaban adolescentes y jóvenes para recibir instrucciones y equipamiento.
La diagramación de las tareas se hacía de manera operativa: mientras el responsable de área brindaba a los jóvenes los mamelucos, guantes y gafas correspondientes, se asignaban los grupos y camionetas para trasladarlos hacia la zona afectada.
Paralelamente personal de Prefectura buscaban las provisiones y fundamentalmente las botas de goma para el ingreso al sector contaminado con petróleo.
El lugar en su totalidad era una base de operaciones mixtas. Los responsables del cuidado de los animales instruían a los voluntarios sobre cuidados mínimos para evitar que el contacto con el petróleo continuara aún fuera del agua (cuando eran manipulados con guantes sucios por ejemplo).
En el patio lindero a las oficinas navales se improvisaron más de 8 jaulas (de casi 3 metros cuadrados) para repartir las aves según su especie, mientras esperan terminar las refacciones de una vieja casona que en el barrio funcionará como centro de recuperación.
El comité a pleno
La Unión Vecinal brindó sus instalaciones para que allí se dispusiera el Comité de Crisis. En el lugar, desde las 8 de la mañana, el intendente Buzzi, el secretario de Gobierno Corchuelo Blasco y otros referentes del Gabinete, recopilaban toda la información de las tareas que se realizaban y las proyectadas, tanto desde el personal de Prefectura como de los conservacionistas.
El tradicional barrio pesquero vio alterado su habitual ritmo por la circulación permanente que en este caso nada tiene que ver con el turismo. Es así que en el barrio circulan sin descanso integrantes del destacamento naval provenientes de Puerto Deseado, Ushuaia, Puerto Madryn y Buenos Aires.
El vecinalista René Tula agradeció a los jóvenes que desde distintos puntos de la ciudad se acercaron y llamaron para prestar colaboración, a ellos los convocó a registrarse en la sede vecinal para poder participar del operativo de salvataje de las aves.
31/12/07
CRÓNICA
