La directora de Aduanas destacó las inversiones en tecnología y aseguró que trabajarán más en inteligencia comercial.
La directora de Aduanas destacó las inversiones en tecnología y aseguró que trabajarán más en inteligencia comercial.
Silvina Tirabassi cree que el ingrediente fundamental para que la Aduana funcione bien es que ahora saben qué tienen que controlar.
La actual directora general de Aduanas, que se sumó al organismo hace 15 años, recuerda que en aquellos días era la única abogada.
Cuando se le pide que haga un balance del período, habla de un cambio cualitativo y enumera, entre otras cosas, la profesionalización, las mejoras salariales y un cambio en las condiciones generales de trabajo fruto, dice, de la decisión del Gobierno -desde la gestión de Néstor Kirchner, en 2003- de tratar al área como una política de Estado.
"Es el primer gobierno que puso al frente de la Aduana a gente de carrera que, obviamente, comparte el proyecto político, pero es de carrera. Ahora tenemos en claro cuáles son las prioridades: para quién y qué controlás, y una vez fijado eso podés ver si tenés las herramientas suficientes", dijo.
-¿Antes no sabían qué controlar?
-Antes la Aduana decía que era un organismo de control y que tenía que controlar todo, pero ese no es el objetivo. Después se planteó que no hay que controlar lo que es seguro, y el perjuicio económico que se genera al detener a un contenedor que es confiable. Fue así como logramos reducir el canal rojo de 30% a 9%. Antes el azar era un 3%. Hoy es cero porque el factor sorpresa es lo que menos nos atrae, es desgastante. Trabajamos sólo con inteligencia.
-¿Qué problemas les provocaba no trabajar con parámetros de inteligencia comercial?
-No critico sino cuento cómo evolucionó todo. Por ejemplo, una comisión de selectividad se reunía una vez por mes y analizaba qué mercadería se podía poner en canal rojo, qué operador era de riesgo. Hoy estamos cargando y descargando reglas constantemente. Un canal rojo implica que atrás tiene que haber información para evitar la discrecionalidad. Hoy sale un alerta que dice: Presunción narcotráfico o Fraude marcario. Si hay una presunción narcotráfico, mandás perros, controlás, escaneás, fondeás el medio de transporte. El gran desafío de una aduana es tener en claro cuál es la prioridad de ataque, que es lo que da el Gobierno. La prioridad es narcotráfico, fraude marcario, mercaderías que afectan la salud y seguridad de la población.
-¿Eso es en la Argentina?
-Sí, se fijaron por decreto esas prioridades de ataque, pero en el mismo rango está la facilitación, agilizar el comercio seguro.
-¿Cuál sigue siendo el Talón de Aquiles de la Aduana?
-No lo analizo como un problema, porque si fuera que tenés algo que no tiene solución, no podés gestionar y te vas. Sí hay muchos desafíos, como profundizar este esquema de control y que el cambio sea permanente.
-Hay cosas que algunos actores del comercio siguen anotando como materias pendientes, como el tema de la corrupción entre controladores, guardas, maniobras no tan claras para agilizar ciertos trámites…
-La corrupción es un tema prioritario nuestro y de la OMA. Lo planteamos de dos maneras. Hay una ley, si detectás corrupción tenés que denunciarla. Tenemos casos que ha denunciado la propia Aduana, pero a lo que apuntamos es a la integridad. Con sistemas informatizados, con que cada vez haya menos informalidad, con rotaciones, con capacitación, con sueldos que hoy son muy buenos.
-¿Qué Aduana ve en 2024?
-Todo lo que se hizo es un proceso irreversible. No creo que siquiera el sector privado admita que con otra administración puedan decir: vamos a controlar un 50% más todo. Ya se sabe cuáles son las reglas de juego que son objetivas, técnicas. Ahora lo que estamos haciendo es poner más foco en la logística, reforzar los lugares operativos de la Aduana, que es nuestra cara menos conocida, bajar costos, invertir en un lugar operativo donde no hay aduana para que desde ahí se pueda empezar una operación y terminarla. Creo que el desafío a 15 años es lograr mismas condiciones logísticas de seguridad en todos los puntos económicos importantes del país.
Florencia Carbone y Emiliano Galli
08/09/09
LA NACION
(Semanario del Comercio Exterior: XVº Aniversario)

