Con la llegada de dos cruceros de gran porte y un buque antártico, se complicaron las operaciones en el puerto de Ushuaia la semana pasada, con riesgo para el personal y la gran cantidad de turistas que descienden de los barcos. El presidente del INFUETUR reconoció la necesidad de trasladar la parte de cargas, pero se requiere de una inversión de al menos mil millones de pesos.
Con la llegada de dos cruceros de gran porte y un buque antártico, se complicaron las operaciones en el puerto de Ushuaia la semana pasada, con riesgo para el personal y la gran cantidad de turistas que descienden de los barcos. El presidente del INFUETUR reconoció la necesidad de trasladar la parte de cargas, pero se requiere de una inversión de al menos mil millones de pesos.
Gianfranco Guardamagna, presidente del INFUETUR, detalló algunas mejoras en materia turística encaradas por el área a su cargo, y expuso grandes falencias, como los servicios portuarios frente a la gran demanda de turistas, que se superpone a la actividad de carga y pesca.
Por Radio Provincia, dio cuenta del reacondicionamiento de senderos, uno de ellos el que va a Laguna Esmeralda, además de tres del sector de Le Martial que son muy transitados. “El año pasado cerca de nueve mil personas fueron a esa zona a hacer trekking”, indicó, como también que se trabaja “en la parte de señalética que ya tiene el sendero a Laguna Esmeralda. Hay folletería básica que se puede retirar con los puntos de referencia. Se está colocando cartelería, con la prohibición de hacer fuego, con números de asistencia en caso de emergencia, para que la gente tenga referencias si tiene una urgencia, además de lo que tiene que tener en cuenta cuando va a subir a la montaña. Tenemos gente apostada en el sector para brindar auxilio”, aseguró, sobre esta actividad que eligen tanto los turistas como los residentes.
Agregó que se trabaja en un proyecto para el año que viene en Playa Larga y “lo presentamos la semana pasada en el foro de turismo de Nación. Se trabaja en un sendero de 240 kilómetros, dividido en siete tramos que van desde el sector de Almanza hasta Radman prácticamente”, dijo.
Puerto complicado
Donde no hay solución en el corto plazo es en el puerto de Ushuaia, que se complicó con la llegada de dos cruceros, algo positivo para la ciudad pero que expone las falencias operativas.
Guardamagna indicó que la Municipalidad colabora con el tránsito vehicular para que la gente pueda cruzar, ante la cantidad que se acumula en el descenso y ascenso a los barcos para recorrer la ciudad.
Sobre la orientación turística de algunos visitantes que parecían desorientados, señaló que “hay personal permanente en la oficina antártica, que tiene folletería, mapas y pueden hacer consultas; lo mismo en la oficina de turismo municipal que está enfrente”.
Y manifestó que las complejidades del puerto se dan porque “no es netamente turístico. Hay un flujo de turistas que ascienden y descienden de los barcos, hay actividades de pesca, de carga, de aprovisionamiento de barcos. Tratamos de trabajar en un proyecto integral con la Dirección de Puertos, que sea sustentable en el tiempo y no para la temporada”, dijo sin más detalles sobre alguna alternativa que resuelva esta congestión en la zona.
Para el presidente del INFUETUR, como para varios, “el puerto de cargas debería ubicarse en otra locación, pero es una inversión muy onerosa”, dijo, con la esperanza de que “el día de mañana se pueda hacer”.
Mientras tanto intentará en conjunto con las autoridades del Puerto un “ordenamiento para turismo y cargas, en materia de seguridad primero, y luego para que el turista encuentre fácilmente la salida del barco a la ciudad y que se pueda generar de manera armónica”.
Consideró que fue “atípico esta vez tener dos buques de gran porte, más pesca, más turismo antártico. Pasa pocos días en la temporada pero hay que tenerlo en cuenta. La idea es sumar servicios turísticos y servicios portuarios, porque siempre hay demanda de mayores servicios o mejor calidad de servicios”, expresó.
Guardamagna descarta por ahora un muelle secundario en el centro de la ciudad destinado al turismo. “Lo conversamos con el vicepresidente del puerto y no resuelve la problemática de tener emplazada la terminal de cargas en el centro de la ciudad”, dijo.
La solución sería “concretar a futuro un área específica para el turismo y un área específica de carga, porque lo más importante es la seguridad del turista, del operario, de la gente que trabaja en el puerto, por los riesgos de transportar carga por la ciudad”, priorizó.
Pero advirtió que una terminal portuaria de carga implica una inversión de 90 millones de dólares según el proyecto analizado en 2006, que conoce en detalle porque participó en el foro sobre este tema.
Los mil millones de pesos estimados al cambio actual de alguna manera se deberán gestionar, dado que la actividad sigue creciendo y hubo “un 3 ó 4% más de recaladas que el año pasado”, señaló el funcionario.
“Los pequeños cruceros antárticos también suman y hacen la diferencia. Tenemos unas 280 recaladas de buques antárticos y es un perfil de turista que hace una erogación bastante grande para llegar a la Antártida. No solamente desciende del barco, como pasa con los cruceros de gran porte, sino que se queda uno o dos días en la ciudad”, manifestó.
“Trabajamos de lleno para brindar mejor calidad turística y que siga aumentando el número de pasajeros”, afirmó pese al corto tiempo que le queda al frente del área. (Provincia 23)
10/02/15

