Las primeras capturas de orcas se produjeron en los sesenta en la costa del Pacífico de EE UU, aunque se prohibió la práctica en 1972. Entonces esta industria se trasladó a Islandia. SeaWorld, el mayor propietario de orcas del mundo, no captura animales desde 1972.
Las primeras capturas de orcas se produjeron en los sesenta en la costa del Pacífico de EE UU, aunque se prohibió la práctica en 1972. Entonces esta industria se trasladó a Islandia. SeaWorld, el mayor propietario de orcas del mundo, no captura animales desde 1972.
Keiko fue apresado en Islandia en 1979. Estuvo en Ontario y México antes de protagonizar Liberad a Willy en 1993. Tras una intensa campaña internacional, acabó por ser soltada en Islandia, pero nunca encontró a su grupo. “Nadó hasta Noruega y allí buscó a la gente”, relata Fernando Ugarte. “Keiko era más feliz cuando estaba con humanos. Vivió dos años muy bien, en un estado de semilibertad y murió de una neumonía a una edad normal para una orca”. Este científico cree que la solución Keiko puede aplicarse a otras orcas en cautividad, pero otros investigadores aseguran que no es posible.
Ricardo Sagarminaga van Buiten, del centro de investigación marino Alnitak, director científico de Kai Marine Services y expresidente de la sociedad española de cetáceos, es contrario a la cautividad; pero cree que liberar las que están ahora recluidas es una solución pésima. “Pone en peligro a las poblaciones existentes, sobre todo por riesgo de contagio”, señala. Kees Camphuysen también opina que mantener orcas en tanques es una práctica que debe acabarse: “Eso quiere decir que los animales que mueren no deben ser reemplazados, pero, por favor, que no se produzcan liberaciones en la naturaleza de orcas cautivas”.

