Vietnam reclama las islas Paracel, Filipinas los arrecifes de Scarborough y Reed, y China todas estas superficies además de la totalidad de las islas Spratlys.
Vietnam reclama las islas Paracel, Filipinas los arrecifes de Scarborough y Reed, y China todas estas superficies además de la totalidad de las islas Spratlys.Los países asiáticos que se disputan con Pekín la soberanía de áreas del Mar de China Meridional fortalecen su capacidad militar en respuesta al creciente poderío naval chino en unas aguas en las que el impacto de un conflicto será devastador para la economía mundial.
Por estas estratégicas aguas navegan, entre otros, los buques cisterna que suministran a Japón el petróleo que adquiere en Oriente Medio o los cargueros que transportan las exportaciones chinas, niponas y taiwanesas a los mercados de medio mundo.
El rearme regional ha sido progresivo, pese a que desde hace siete años China y los Estados miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) hablan de un código de conducta en el Mar de China Meridional, para prevenir el estallido de un conflicto a causa de sus disputas territoriales.
China, Brunei, Filipinas, Malasia, Vietnam y Taiwán se disputan determinadas áreas del Mar de China Meridional en cuyo lecho marino se cree existen ricos yacimientos de gas y petróleo, y que a su vez son vitales para el transporte marítimo.
En concreto, Vietnam reclama las islas Paracel, Filipinas los arrecifes de Scarborough y Reed, y China todas estas superficies además de la totalidad de las islas Spratlys, según la versión de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático.
«Lo que resulta evidente es que el foco de este rearme es aéreo y naval con énfasis en los submarinos, está motivado por la percepción de una amenaza por parte de China», indica en su informe el Grupo de Análisis del Sudeste Asiático, institución privada con sede en Singapur.
En la actualidad y, según el profesor Teuku Rezasya, del Centro Indonesio para la Defensa, Diplomacia y Democracia, China tiene 27 buques de guerra destinados a patrullar el Mar de China Meridional, Taiwán 26 barcos y Vietnam al menos cuatro, mientras que Malasia cuenta con dos y Filipinas con tan sólo uno.
Pero, el Gobierno de Malasia encargó este año al astillero local Boustead Naval la construcción de seis buques de guerra y Estados Unidos se ha comprometido a suministrar a Filipinas un segunda barco para su fuerza naval, después de que el pasado agosto recibiera el primero en medio de una nueva fase de tensión con China.
El primer portaaviones chino año está previsto que comience el año próximo a patrullar las aguas de la zona, mientras en el vecino Vietnam aguardan recibir los primeros de los seis submarinos Kilo 636 adquiridos a Rusia, tras haber puesto ya en servicio la dos fragatas con misiles de la clase Gepard compradas al mismo país.
Al mismo tiempo que China continúa con las obras de ampliación de su base naval de Yalong, en la isla de Hainan, Malasia prepara la base militar que ha construido en Layang Layang, un atolón del archipiélago de las Spratrlys ubicado a 300 kilómetros al noroeste de la costa del estado de Sabah, en la isla de Borneo, de acuerdo al informe del centro indonesio.
Por su parte, Taiwán ha reforzado la presencia militar en la isla de Taiping Dao o Itu Aba, perteneciente al archipiélago de las Spratlys y reclamada por China, Vietnam y también Filipinas.
Estas disputas territoriales en el Mar de China Meridional y la aseveración de Pekín de que su reclamación sobre casi el cien por cien de este corazón marítimo es «irrefutable», han contribuido a que EE. UU. decida desempeñar un rol más activo en Asia, donde en la actualidad se genera cerca del 50 por ciento del crecimiento económico mundial.
El Gobierno chino anunció el pasado noviembre que se preparaba para efectuar maniobras navales en el océano Pacífico, después de que el presidente Barack Obama, confirmase el plan de Estados Unidos de situar hasta unos 2.500 efectivos en una base próxima a Darwin, al norte de Australia.
06/12/11
LA VOZ DE GALICIA

