El plan de ahorro obliga a las fábricas de pescado a consumir la mitad de energía que en 2005. Pero ese año la actividad estuvo casi tres meses parada por una huelga. Las cámaras le pedirán al Gobierno que tenga en cuenta ese hecho y que haya mayor previsibilidad.
El plan de ahorro obliga a las fábricas de pescado a consumir la mitad de energía que en 2005. Pero ese año la actividad estuvo casi tres meses parada por una huelga. Las cámaras le pedirán al Gobierno que tenga en cuenta ese hecho y que haya mayor previsibilidad.
Las autoridades de la Cámara de Armadores de Buques Pesqueros de Altura y la Cámara de la Industria Pesquera Argentina (Caipa) serán recibidas hoy por el subsecretario de Energía de la Nación, Bautista Marcheschi, ante quien plantearán su inquietud por las reducciones que deben aplicar los frigoríficos en el consumo de electricidad.
"La situación ya es grave y tenemos miedo que empeore", le confesó ayer a LA CAPITAL el gerente de una pesquera local al describir el panorama que existe por estos días en las fábricas del puerto marplatense.
Desde hace algunas semanas las plantas están obligadas a restringir el consumo entre las 16 y la hora 0 utilizando la mitad de la electricidad que demandaban en el mismo período de 2005.
Esto ya obligó a las empresas a reorganizar sus tareas y a modificar los turnos de su personal.
Pero a medida que la crisis se acentúa y se hace más evidente, crece la preocupación. La principal inquietud tiene que ver con que los frigoríficos estén obligados a generar un ahorro en relación a los consumos efectuados en 2005, bajo apercibimiento de recibir multas, lo que los coloca en una situación muy comprometida.
Es que durante agosto y septiembre de ese año la actividad se vio afectada por una extensa huelga que prácticamente dejó paralizadas a todas las plantas.
De este modo, a partir del mes que viene las fábricas se verían obligadas a dejar de funcionar.
"En 2005 tuvimos tres meses de paro, con lo cual van a comparar los actuales consumos con los de un período en el que la producción fue cero", graficó el gerente de la Cámara de Armadores, Darío Socrate, quien mañana se reunirá junto al presidente de Caipa, Mariano Pérez, con el subsecretario de Energía, para plantearle este problema. "Creemos que el Estado debe contemplar la situación del sector pesquero porque dentro de poco todas las empresas de la actividad se van a enfrentar con este problema", advirtió Socrate.
Además de poner al Gobierno al tanto de esta dificultad, los dirigentes de ambas cámaras pedirán que se le tenga consideración a una industria que trabaja permanentemente con alimentos extremadamente perecederos.
Si bien la situación no es la ideal, la mayoría de las plantas ya lograron "acomodarse" a la disposición que las obliga a bajar sus consumos entre las 16 y la hora 0. Pero según le indicó a LA CAPITAL el gerente de una de las compañías más grandes del puerto local, difícilmente puedan sostener la producción en el caso de que las restricciones se amplíen.
El procesamiento de los productos pesqueros requiere de un gran consumo de energía en dos etapas claves. La primera de ellas consiste en llevar al producto desde su temperatura ambiente a 30 grados bajo cero y, la segunda, en conservarlo en cámaras de frío. Según fuentes del sector, "es posible apagar las cámaras durante algunas horas" sin que el pescado se deteriore, siempre y cuando se conserven las puertas herméticamente cerradas.
Pero el problema sería no disponer de energía al momento de realizar el primer congelado, cosa que podría suceder en supuesto caso de que el Gobierno decida extender aún más el período de 8 horas de ahorro. "Si mañana resuelven que hay que consumir menos entre las 12 del mediodía y las 12 de la noche tendríamos graves dificultades para procesar la materia prima que nos traen los barcos", comentó un empresario del sector.
Por lo pronto, las autoridades de ambas cámaras le solicitarán mañana a Marcheschi que el Gobierno tenga en cuenta todas estas particularidades de la actividad y que, en función de eso, los programas de ahorro se apliquen con mayor previsibilidad.
12/07/07
LA CAPITAL
