La UPM entrega los primeros Premios Antárticos (España)

La UPM entrega los primeros Premios Antárticos (España)

Un estudio sobre la viabilidad de un sistema de comunicaciones de monitorización remota y otro acerca del comportamiento alimenticio de picnogónidos (arañas de mar), han sido galardonados con los primeros Premios Antárticos para jóvenes investigadores que concede la UPM.

Un estudio sobre la viabilidad de un sistema de comunicaciones de monitorización remota y otro acerca del comportamiento alimenticio de picnogónidos (arañas de mar), han sido galardonados con los primeros Premios Antárticos para jóvenes investigadores que concede la UPM.

Los Premios Antárticos convocados por la Universidad Politécnica de Madrid en colaboración con la empresa Área Táctica, distinguen a los dos mejores proyectos de investigación para científicos menores de 40 años aplicables en la Antártida. Sus ganadores, Antonio Valverde Molina y Anna Soler Membrives, trabajarán durante 25 días en colaboración con otros científicos de la base chilena Bernardo O´Higgins.

En la primera edición de estos galardones, se ha premiado el “Estudio sobre la Viabilidad de un Sistema de Comunicaciones por radio entre la base O´Higgins y dispositivos fijos o móviles a distancias de hasta unos pocos kilómetros”. Su autor es Antonio Valverde Molina, recientemente titulado por la ETSI de Telecomunicación de la Universidad Politécnica de Madrid.

El trabajo hace un análisis sobre la viabilidad de un sistema de comunicación de datos por radio, que permita la monitorización remota de instrumentos en condiciones climatológicamente extremas como las de la Antártida. Los resultados podrían aplicarse a cualquier otra zona del mundo de condiciones orográficas y ambientales de similares características.

Tecnología ZigBee

El estudio contempla la posibilidad de aplicar la tecnología ZigBee -que se emplea entre otros, en el ámbito médico, en especial en quirófanos- y cuyo uso es muy similar al sistema de trasmisión bluetooth. El método, perfectamente testado en condiciones normales, no dispone de datos de comportamiento en circunstancias climatológicas de especial dureza. Los resultados obtenidos de esta investigación se podrían extrapolar para elevar las conclusiones a nivel más general.

Por sus características técnicas, el protocolo ZigBee parece especialmente útil en este tipo de entornos, ya que se ajusta a las necesidades que requiere un método de transmisión emplazado en un lugar con un clima adverso: baterías de larga duración que solventan la tarea de mantenimiento, y una tasa de transmisión de datos baja.

El otro proyecto premiado es un estudio sobre “Las Comunidades de Picnogónidos de la Península Antártica y Estrecho de Bransfield”. Su autora Anna Soler Membrives, bióloga marina, es profesora ayudante de la Facultad de Biociencias de la Universidad Autónoma de Barcelona.

La investigación analiza el comportamiento alimentario de estos invertebrados, también denominados arañas de mar, en comparación con el que esta misma especie desarrolla en aguas cálidas, como las mediterráneas.

El propósito de la profesora Soler es continuar sus investigaciones para conocer mejor la capacidad de adaptación de esta especie en función del ecosistema en que se integra, y extrapolar sus datos a otras desarrolladas en entornos parecidos. Los picnogónidos de aguas cálidas, por ejemplo, alcanzan tamaños de hasta 20 cm, mientras que los de aguas polares apenas miden unos milímetros.

Los experimentos proyectados se realizarán en acuarios y tendrán como finalidad obtener una visión integrada de la biodiversidad de la Antártida. Además, servirán para proponer áreas marinas que por su interés ecológico puedan incluirse en la Red de Zonas Antárticas Especialmente Protegidas, siguiendo los criterios del Protocolo de Madrid.

La Antártida, laboratorio natural

Los premios fueron entregados por Gonzalo León, vicerrector de la Universidad Politécnica de Madrid, en un acto celebrado en el Paraninfo de esta Universidad madrileña. El profesor, destacó la capacidad de internacionalización de la Ciencia “porque el conocimiento se genera en red y se comparte con otros incluso fuera de nuestros límites territoriales”.

Junto a los premiados se desplazará también a la Península Antártica Luis García Esteban, vicerrector de Alumnos de la UPM. El viaje servirá para realizar un documental sobre el cambio climático pues la Antártica, indicó, es el “laboratorio natural” más importante para un estudio en su totalidad.

La iniciativa tiene como precedente el proyecto que se gestó junto con TVE hace seis años, para explicar qué sucede con los bosques y la presión que ejerce el hombre sobre estos ecosistemas.

Según informó René Ramírez Sepúlveda, coronel agregado militar de Chile en España, la fuerza aérea y naval del ejército chileno prestará asistencia logística a la expedición. Además destacó la vinculación con la UPM, en la que realizan estudios de postgrado varios oficiales del ejército de su país.

Los premios tienen como objetivo fundamental, subrayó Bruno Alonso, director de la empresa Área Táctica, “dar a conocer la brecha que existe entre ciencia y sociedad como rémora para el desarrollo científico, la protección activa del medio ambiente, e incidir en la importancia de la cooperación sociedad civil y las fuerzas armadas”.

Con su convocatoria, se quiere ofrecer a los jóvenes científicos, patrones de trabajo que rompan la dinámica personalista que caracterizan las investigaciones actuales. Se trata de una apuesta por la innovación, la sostenibilidad y la defensa del medioambiente en uno de los rincones más recónditos del planeta, pero de enorme importancia por la influencia que ejerce sobre la atmósfera terrestre y su equilibrio global.

25/12/07
UNIVERSIA

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