Hace 50 años, en septiembre de 1964, el piloto civil Miguel Fitzgerald se convirtió en el primer argentino en ocupar simbólicamente las islas Malvinas.
Hace 50 años, en septiembre de 1964, el piloto civil Miguel Fitzgerald se convirtió en el primer argentino en ocupar simbólicamente las islas Malvinas.
Oriundo de Guaminí, Fitzgerald cumplía aquel día 38 años de edad. Su ocupación de entonces era supervisar la construcción del gasoducto Pico Truncado-Buenos Aires.
Sin embargo, desde hacía tiempo, una idea insólita rondaba su cabeza: volar a las Malvinas como gesto de protesta por la ocupación inglesa de 1833.
Fue así que el 7 de septiembre, Fitzgerald subió a un avión Cessna, facilitado por un amigo, en Monte Grande.
La parte delantera de la máquina tenía escrito “Don Luis Vernet”, quien fuera el gobernador de las islas hasta la usurpación. Ese mismo día, el solitario piloto llegó a Río Gallegos y, a media mañana de la jornada siguiente, solicitó permiso para un vuelo local.
Tres horas más tarde, a las 12.54, el piloto aterrizaba en una pista para carreras de caballos ubicada en la localidad de Puerto Stanley.
Siete minutos permaneció en ese lugar. Tiempo suficiente para colocar una bandera argentina sobre un alambrado y entregar un escrito a uno de los curiosos que se acercaron hasta allí.
“Yo, Miguel Fitzgerald -decía el escrito-, con el único y suficiente título de ser ciudadano argentino, llego al territorio malvinense para comunicar al gobernador la irrevocable determinación de 22 millones de argentinos de poner término a la tercera invasión inglesa”.
Cinco minutos después de las 13, emprendió el regreso al continente.
“Yo no salí de la Argentina”, comentó Fitzgerald al día siguiente, en el aeropuerto bahiense de Villa Harding Green.
“En esta hora histórica, corresponde que el Reino Unido ponga fin a la ocupación de Malvinas”, arengó, entusiasta, el expresidente Arturo Frondizi. La historia no había terminado. (Por Mario Minervino; LaNueva)
16/09/14
