El concejal Iriarte aseguró que se debería hacer, “por duro que parezca”
El concejal Iriarte aseguró que se debería hacer, “por duro que parezca”
Tras haber participado en la tarde del miércoles de la reunión del Consejo Municipal Pesquero, el edil Jorge Iriarte (PACh) planteó a sus pares que el complejo escenario del recurso merluza y la situación del caladero argentino va a provocar una severa crisis económica y laboral en la ciudad, por lo que remarcó que “habrá que apelar al ingenio, agotar la inventiva y trabajar en conjunto para prever atender los próximos conflictos sociales”.
El legislador comenzó haciendo referencia al alto convencimiento que existe entre quienes integran el Consejo Municipal Pesquero respecto a que “la crisis pesquera está llegando a un punto crítico. Si bien durante mucho tiempo se ha intentado desvirtuar y no utilizar la palabra crisis, desde algunos sectores del gobierno y empresariales lo evaluaban como una situación coyuntural y que con el paso del tiempo se iba a resolver por si mismo”.
Subrayó que los ejemplares de merluza que recogen los buques, por sus tamaños, “dejan mucho que desear, por lo que vamos rumbo al colapso del caladero. Hay que asumirlo como tal y anticiparse a que la actividad económica en Madryn se va a resentir muchísimo, y cuyo efecto va a impactar en la medida que lo permitan las acciones que se tomen o dejen de tomar desde los ámbitos gubernamentales, principal responsable, junto a las empresas, de lo que ha sucedido en el mar argentino. Esto no empezó ni hace tres años ni cinco, sino hace más de veinte años atrás, pero ahora pagaremos las consecuencias. Parece que nadie se dio cuenta que se agotaba el recurso. La pesca debía ser una actividad sustentable, pero por malos manejos y malas políticas podría terminar con muchas personas que no sabrán qué hacer con sus vidas”.
Al analizar las posibles actitudes que se deberían tomar para intentar los efectos que podría provocar lo que definió como el colapso del caladero, estimó que “van a tener que concurrir en forma conjunta los gobiernos provincial y nacional, más allá de lo que podamos hacer los habitantes de Puerto Madryn, fundamentalmente desde la Municipalidad”.
Iriarte adelantó que en el seno del Consejo Municipal Pesquero se evaluó como alternativa “trabajar sobre la coyuntura, lo que implica que habrá que intervenir a medida que surjan los conflictos en cada empresa; intentando atender a la empresa mediante subsidios. Otra de las alternativas es tratar de conseguir algún cupo pesquero social, pero lo que va a hacer, más allá de descomprimir una situación, es agotar definitivamente el caladero”.
“Prohibir la pesca”
Existe también la posibilidad de reimplantar el sistema de “reembolsos por puertos patagónicos, y tratar de ver que se resuelva la situación por si misma, pero la experiencia en el mundo indica que esto no ocurre así. La última opción es la que por su propio peso se impone, por duro que parezca: cerrar el caladero. Hay que prohibir la pesca de merluza en el caladero argentino, y esperar entre cinco y siete años para que se recupere, pero según los especialistas nunca se reponen totalmente. Es una medida que nadie va a aplaudir pero se debería toma”.
Como consecuencia directa “habrá que reubicar a los trabajadores de la pesca en otras actividades. Por ello, se debe hacer hincapié en las obras públicas. En el marco de país que tenemos en este momento, si se mantiene el conflicto del campo, habrá graves problemas financieros, por lo que consecuentemente disminuirán los pagos a las certificaciones de obras en todo el país. Es posible incluso que muchas de ellas nunca se realicen, y lo primero que aparece en el horizonte y podría afectar a Madryn en ese sentido es la obra de la Dársena Náutico Deportiva”.
Sobre ese escenario “habrá que agotar la inventiva, con el riesgo de que los madrynenses, como consecuencia del coletazo producto de la reducción de la actividad pesquera podamos padecer problemas económicos serios en el desenvolvimiento de la ciudad”.
Sombrío panorama
Actualmente “en todos los sectores ha comenzado a observarse una ‘meseta’ en la economía local. Hay quienes aseguran que el abrumador crecimiento que registraba Madryn, en este tiempo, habría finalizado. Todos esperamos una excelente temporada turística, pero apareció la ceniza del volcán Chaitén, y si los vuelos no se regularizan en plazos rápidos no se reservarán pasajes para el destino ballenas si no hay certeza de poder llegar a la ciudad por culpa de los vuelos”.
Evitar el Apocalipsis
En ese marco “dependeremos de la inventiva de los funcionarios, para tratar de ver hasta donde se puede colaborar en lo que eventualmente se puede llegar a venir”.
En el último de los casos, “lo que queda es no hacer nada y esperar a que las empresas quiebren y que el sistema se caiga solo. Que las empresas desaparezcan, tal como ha ocurrido en otros sitios del mundo, donde han desaparecido los capitales, y después atender los gobiernos los reclamos que legítimamente puedan hacer quienes estén desocupados”.
Aseguró que “seguramente alguien intentará decir que no es tan grave, pero si no se la reconoce y se anticipa a lo que viene habrá que atender conflictos sociales con muchísima más frecuencia que los tiempos de bonanza nos hacen suponer”.
30/05/08
EL DIARIO DE MADRYN
